Kawasaki planea meterse en un segmento liderado por Yamaha: así será su nuevo modelo urbano
Kawasaki trabaja en un nuevo desarrollo que reinterpreta su tecnología híbrida en un formato más lógico para el uso diario, con más potencia, mejor refrigeración y mayor practicidad: ¿nueva rival de la Yamaha TMax?

Kawasaki decidió dar un giro estratégico con su tecnología híbrida. Tras haber introducido este sistema en las Kawasaki Ninja 7 Hybrid y Kawasaki Z7 Hybrid, la firma entendió que el verdadero potencial comercial de esta mecánica no estaba en una deportiva ni en una naked, sino en un scooter de gran porte. Los planos de patentes que salieron a la luz confirman que la casa japonesa trabaja en un maxi-scooter que buscará posicionarse frente a la Yamaha TMAX, referencia indiscutida del segmento premium.
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El desafío técnico no era menor. Hasta ahora, el gran obstáculo de las motos híbridas fue la falta de espacio. Integrar un motor de combustión, uno eléctrico y una batería de gran tamaño dentro de un chasis compacto obligaba a concesiones en ergonomía y capacidad de guardado. En este nuevo proyecto, Kawasaki replanteó completamente la distribución de los componentes para no resignar practicidad, uno de los pilares fundamentales en un scooter.
¿De qué se trata el nuevo proyecto de Kawasaki?
La solución más significativa aparece en la ubicación de la batería. En lugar de situarla bajo el asiento, los ingenieros la trasladaron a la zona frontal, justo delante del motor. Esta decisión permite que el flujo de aire que impacta contra la moto mientras circula actúe directamente sobre las celdas, mejorando la refrigeración. El control térmico resulta clave en sistemas híbridos, ya que el calor es uno de los principales enemigos cuando se exige el máximo rendimiento.

Esa mejora en la gestión de temperatura tiene impacto directo en el funcionamiento del conocido “Extra Boost” de la marca. El sistema combina el motor de 451 cc y 59 cv con el impulsor eléctrico para alcanzar una potencia conjunta de 69 cv. Con una batería mejor refrigerada, ambos propulsores pueden trabajar en conjunto durante más tiempo y con mayor intensidad, lo que se traduce en respuestas más contundentes, especialmente en maniobras como adelantamientos en ruta o autovía.
El rediseño también obligó a modificar la estructura. El chasis creció en su parte delantera para albergar el nuevo esquema mecánico, dando como resultado una distancia entre ejes generosa, en línea con lo que propone la Honda X-ADV. Esta configuración debería aportar estabilidad y aplomo en marcha. A pesar de ese crecimiento, la marca mantuvo un suelo plano o con estriberas largas, un detalle esencial para quienes utilizan el scooter como herramienta diaria y valoran la comodidad al subir y bajar.
En cuanto a la transmisión, este futuro maxi-scooter incorporará el cambio automático de seis marchas ya conocido en la gama híbrida de Kawasaki. A diferencia de los sistemas tradicionales por variador, este conjunto ofrece una sensación de manejo más directa y dinámica, algo que encaja con la propuesta de combinar confort con un comportamiento más enérgico.

La capacidad de carga, una preocupación lógica en un modelo de estas características, también fue contemplada. Al desplazar la batería hacia adelante, el espacio bajo el asiento queda liberado. Además, el depósito de combustible adopta una forma específica para conservar un hueco apto para guardar un casco integral. No será el compartimento más amplio del segmento, pero cumple con lo mínimo indispensable en un scooter de este tipo.
Por ahora no hay fecha oficial de lanzamiento ni precio confirmado. Sin embargo, el posicionamiento será claramente premium. En España, la gama híbrida de Kawasaki arranca en los 13.250 euros, por lo que este maxi-scooter debería ubicarse en una franja similar. Con el nivel de desarrollo que muestran las patentes, su llegada a los concesionarios no debería tardar demasiado.


