Brasil vuelve a MotoGP tras casi 20 años: Honda pone a Moreira en el equipo oficial y a Alonso en LCR
David Alonso protagonizó una de las temporadas más dominantes de la historia de Moto3 en 2024: 14 victorias y el título con amplio margen.

Brasil vuelve a tener un piloto en MotoGP después de casi dos décadas. Diogo Moreira, proveniente del equipo Italtrans de Moto2, fue confirmado por Honda como nuevo piloto del equipo oficial HRC Castrol. David Alonso, colombiano campeón de Moto3 2024 con una temporada récord, dio el salto a la categoría reina con LCR, la estructura satélite de la fábrica del ala dorada. Honda apostó por la juventud latinoamericana para reconstruir su proyecto en el último año del reglamento de 1000cc.
Apuesta generacional con sello latinoamericano

La decisión de HRC marca un quiebre en la política de pilotos de Honda. Después de años de resultados irregulares y de pedir paciencia para desarrollar la RC213V, la fábrica japonesa eligió talento de formación antes que nombres consagrados. Moreira y Alonso no tienen experiencia en MotoGP, pero llegan con pergaminos en las categorías de base y con un mercado enorme detrás: Brasil y Colombia, dos países que MotoGP quiere consolidar en Sudamérica.
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Moreira devolvió a Brasil a la grilla de MotoGP tras casi dos décadas sin un piloto brasileño estable en la categoría. Su confirmación en el equipo oficial HRC Castrol es un gesto de confianza poco habitual para un debutante: normalmente Honda reserva ese box para pilotos con recorrido en la clase mayor. El brasileño comparte box con Joan Mir.
David Alonso: de récord en Moto3 a LCR
David Alonso protagonizó una de las temporadas más dominantes de la historia de Moto3 en 2024: 14 victorias y el título con amplio margen. Esa campaña lo catapultó como el talento joven más codiciado del campeonato. Después de una sola temporada en Moto2 con la estructura Aspar/CFMoto, Honda lo subió a MotoGP con LCR, un salto que normalmente exige dos o tres años de adaptación en la categoría intermedia.

El colombiano llegó a LCR, el equipo satélite de Honda, que opera con soporte técnico de HRC pero con estructura propia. Ahí tiene una moto de fábrica con desarrollo directo de Honda, aunque con menos presión que el box oficial. La jugada es audaz: si Alonso logra adaptarse rápido, Honda habrá encontrado a su piloto franquicia para la próxima reglamentación.
2026, año bisagra antes del salto a 850cc
El contexto técnico explica el apuro de Honda. 2026 es la última temporada con motores de 1000cc en MotoGP. En 2027, la categoría pasará a motores de 850cc con restricciones de aerodinámica y desarrollo. Para Honda, que sigue lejos del protagonismo que supo tener, el último año del reglamento actual es una oportunidad para incorporar jóvenes sin la presión de pelear el título por ahora, pero con la mira puesta en el futuro.
Moto2, de donde llegaron ambos pilotos, usa motores Triumph de 765cc y chasis de proveedores, no prototipos. La adaptación a una MotoGP de 1000cc exige cambios físicos y de estilo, sobre todo en la gestión de la electrónica y la potencia. Por eso la apuesta de Honda es de mediano plazo: los resultados no se esperan de inmediato.
La alineación que reconfigura HRC
Honda HRC Castrol tenía en 2025 a Joan Mir y Luca Marini en el equipo oficial, y a Johann Zarco y Somkiat Chantra en LCR. El equipo oficial pasó a llamarse Honda HRC Castrol en 2025, tras el fin del vínculo con Repsol, y estrenó una identidad visual sin el gigante español. Para 2026, Moreira ocupó el lugar que dejó Marini en el box oficial y Alonso se sumó a la estructura satélite. La renovación es profunda: de los cuatro pilotos de 2025, solo Mir y Zarco conservan su lugar.
La llegada de Moreira y Alonso también refuerza la identidad latinoamericana de Honda en MotoGP. Brasil y Colombia ahora tienen representación directa en la categoría reina, algo que no pasaba desde los tiempos en que el mercado sudamericano era clave para la expansión del campeonato. Honda leyó ese mapa y movió su plantel con una decisión que ya cambia la conversación.
Honda dejó de pedir paciencia y puso a la nueva generación al mando. La fábrica del ala dorada no solo renovó sus pilotos: cambió la lógica de su proyecto para recuperar el terreno perdido.
