De urbana a pista en minutos: la moto eléctrica que pasa de 160 a 220 kg según las baterías que lleves
El estudio liderado por Neil Davidson, CEO y director de diseño de Clandestine Design Group, desarrolló la C-01 como una pieza de diseño más que como un producto listo para fabricar.

Ocho celdas extraíbles de 3 kWh cada una pueden cambiar por completo la ecuación de una moto eléctrica deportiva. Esa es la apuesta del estudio australiano Clandestine Design Group, que presentó en octubre el concepto Cellcius C-01: una superbike con batería modular Hex-Core pensada para que el piloto elija cuánta energía cargar y cuánto peso mover. Sin socio productivo ni cifras de motor confirmadas, el proyecto ya acumula tres premios de diseño.
Sistema Hex-Core: ocho celdas en lugar de un pack fijo

La mayoría de las motos eléctricas esconde muchas celdas pequeñas dentro de un pack sellado. La C-01 invierte esa lógica: cada módulo de 3 kWh es una celda hexagonal extraíble en caliente, con anclaje rápido y conector propio. Se puede quitar y reemplazar sin desarmar la moto ni esperar una carga completa.
El chasis está preparado para recibir hasta ocho de esos módulos. Con dos celdas, la capacidad mínima declarada es de 6 kWh y la moto pesa 160 kg. Con las ocho, la energía salta a 24 kWh y la masa llega a 220 kg. Cada celda extraíble pesa alrededor de 10 kg, según la diferencia de masa entre configuraciones.
Esa modularidad no es solo una solución de recarga. Las bahías vacías pueden funcionar como puntos de montaje para equipaje hexagonal, y cada celda removida tiene salidas AC y USB para usarse como una estación de energía portátil. Es la función vehicle-to-load, la misma que llevan algunas camionetas eléctricas, pero aplicada a una moto deportiva.
De urbana a pista: dos configuraciones, una misma moto

El rango de peso entre 160 y 220 kg define dos personalidades bien distintas. Con dos celdas, la C-01 se planta como una máquina urbana ágil, con menos masa que muchas naked de media cilindrada. Con las ocho, la misma moto se convierte en una superbike más pesada, pensada para viajes largos o uso en pista.
La propuesta ataca una de las tensiones clásicas de las eléctricas deportivas: la relación entre peso y autonomía. En una moto, cada kilo extra afecta frenado, aceleración y agilidad. El sistema Hex-Core intenta que sea el piloto quien decida cuánta energía cargar según el recorrido, en lugar de arrastrar siempre un pack dimensionado para el peor escenario.
El estudio liderado por Neil Davidson, CEO y director de diseño de Clandestine Design Group, desarrolló la C-01 como una pieza de diseño más que como un producto listo para fabricar. Por eso no hay datos oficiales de potencia, par motor, velocidad máxima, aceleración ni autonomía. Tampoco hay precio ni socio de producción.
Qué se sabe del proyecto
La Cellcius C-01 recibió un Australian Good Design Award 2026 en la categoría Concept Design, un Silver Pin en los New Zealand Best Design Awards y un Tokyo Design Award. Son reconocimientos al planteo de diseño: baterías modulares, bahías multifunción y un chasis que cambia de configuración sin cambiar de moto.
Los antecedentes inmediatos son los sistemas de baterías intercambiables en scooters y motos urbanas, con marcas como Gogoro o los packs extraíbles de Honda. Llevar esa lógica al segmento de las superbikes eléctricas es menos común, y ahí está el diferencial del concepto australiano.
Por ahora, la C-01 no tiene cifras de motor ni fecha de llegada al mercado. Pero plantea una idea concreta: que la batería deje de ser una condena de peso fijo y pase a ser una variable de configuración. En un segmento donde cada kilo y cada kWh definen la experiencia, esa flexibilidad puede marcar el rumbo de los próximos prototipos deportivos.

