El LUV1 de ANY: 120 litros de carga, 100 km/h y baterías que se sacan a mano
Cuando las primeras unidades salgan a la calle, a fines de 2027, se verá si la categoría "Life Utility Vehicle" responde a una necesidad real o se queda en una etiqueta de diseño.

Once kilovatios, 100 km/h y una autonomía de entre 100 y 140 kilómetros. El LUV1 de ANY no viene a pelear por ser el eléctrico urbano más potente del segmento: su apuesta es la modularidad estructural, una idea que hasta ahora se había mostrado como filosofía de diseño y que recién ahora empieza a tomar forma de producto.
ANY mostró el LUV1 por primera vez en la Milan Design Week con un discurso deliberadamente provocador. No era una moto. No era un ciclomotor. No era una bici de carga. Era, según la propia marca, un «Life Utility Vehicle»: un vehículo personal pensado para adaptarse a la vida real y no a una categoría de mercado preexistente. El proyecto está firmado junto a Granstudio, el estudio que dirige Lowie Vermeersch, con pasado en Pininfarina. En ese momento, la presentación fue una pieza de diseño con mucha promesa y poca concreción comercial. Con el configurador online ya en marcha, ANY dio el paso que separa un concepto de un producto.
Un chasis de dos piezas y 120 litros de carga

La base del LUV1 es una plataforma de aluminio fundido a presión, un proceso conocido como die-cast. Se trata de inyectar aluminio líquido en un molde de acero a alta presión: permite estructuras complejas, livianas y rígidas en una sola pieza. En este caso, el chasis se compone de apenas dos piezas de aluminio. Sobre esa estructura se integran 120 litros de almacenamiento reconfigurable. No es un baúl que se agrega a último momento: es parte de la arquitectura original.
El motor eléctrico va montado en el buje de la rueda trasera. Esa disposición libera espacio central, un detalle clave en un vehículo que hace de la carga una de sus banderas. La energía la aportan dos baterías extraíbles de 6,5 kWh, que se pueden cargar en casa o intercambiar por otras ya cargadas. Todo el conjunto pesa 160 kilogramos. Alcanza los 100 km/h y, en Europa, se maneja con licencia A1: la habilitación más básica para motos livianas. No necesitás nada más que un registro de moto para usarlo.
Esa combinación de cifras lo deja en una zona incómoda para quienes intentan clasificarlo. Tiene velocidad de moto urbana, capacidad de carga de una bici de carga y la lógica de uso de un vehículo personal. Por eso ANY insiste en no ubicarlo en ninguna de esas casillas.
El configurador no es un selector de colores

La herramienta que ANY puso en marcha organiza las opciones en cuatro looks curatoriales llamados «Made by ANY»: Sunwashed, Nightfall, Basecamp y Cocoon. A partir de ahí, la personalización se mete en la estructura.
El tren delantero se elige entre dos opciones: Urban, para ciudad, o Cross, para terrenos más exigentes. Los neumáticos pueden ser All-Road (mixto) o Street (asfalto). El asiento se ofrece en versión cerrada o con acceso al almacenamiento inferior. Los paneles laterales se eligen entre Standard, Cargo (reforzado, tipo puerta), Pet Cage Panel (con espacio para llevar una mascota) u Open Frame, sin paneles. El parabrisas puede ser chico, grande o directamente no estar. La paleta suma colores como Mist, Slate, Sunset, Turquoise y Cocoa, con cuatro patrones de terminación. La zona trasera agrega manija para pasajero con bandeja integrada, rack superior y racks laterales.
Si querés llevar una mascota, elegís el panel Pet Cage y el LUV1 se convierte exactamente en eso. Si lo que necesitás es carga, el panel Cargo cambia la historia. La idea de ANY es que los accesorios no se suman encima de un producto ya definido: son partes del vehículo mismo. Se eligen como piezas de un mueble sueco. Esa es la diferencia con una moto tradicional, donde el baúl y las valijas siempre terminan siendo un agregado.
El configurador como termómetro de demanda
Para una startup como ANY, el configurador también es una forma de medir la demanda antes de producir. Las combinaciones que eligen los primeros usuarios funcionan como datos de preferencia real, y eso permite ajustar la producción antes de fabricar la primera unidad. La producción recién está prevista para fines de 2027.
El LUV1 se inscribe en una tendencia más amplia del mercado europeo de micromovilidad: vehículos urbanos que no quieren ser clasificados como moto ni bici de carga, sino como plataformas configurables. Mientras otras marcas se diferencian por la batería o la velocidad máxima, ANY apuesta por un vehículo que se adapta a usos cotidianos. Los paneles, los asientos y los accesorios no son extras: son la promesa de una categoría nueva.
Qué pasa con Argentina
Por ahora, ANY no anunció planes de comercialización para la Argentina ni para la región. El precio estimado en Europa va de los 7.000 a los 10.000 euros según la configuración, un dato que corresponde al mercado de origen. Sin confirmación de llegada, no hay un valor local para informar.
Cuando las primeras unidades salgan a la calle, a fines de 2027, se verá si la categoría «Life Utility Vehicle» responde a una necesidad real o se queda en una etiqueta de diseño. Mientras tanto, ANY ya consiguió algo poco habitual: que la conversación sobre un vehículo eléctrico urbano no gire en torno a los kilovatios o la batería, sino en torno a cómo cada usuario quiere armar el suyo.

