Energica vuelve del infierno: 109 CV, 420 km de autonomía y producción reactivada tras la liquidación
La apuesta por una sport-tourer tiene lógica de mercado: es la categoría que mejor combina una batería de gran capacidad con posición de manejo cómoda, protección aerodinámica y capacidad de equipaje.

La liquidación judicial que frenó la producción en 2024 no fue el final. La casa nacida en Módena, una de las pioneras de la moto eléctrica de altas prestaciones, confirmó su vuelta con una sociedad radicada en Singapur. Y el primer modelo en volver a línea es la Experia, la sport-tourer con la que Energica apostó a los viajes largos.
La Experia, primera en volver

La elección no es casual. La Experia, presentada originalmente como la primera sport-tourer eléctrica de la marca, vuelve a producción como punta de lanza. Su motor eléctrico entrega alrededor de 80 kW, equivalentes a 109 CV, con una batería de 22,5 kWh que en ciclo urbano declaraba hasta 420 km de autonomía. La carga rápida con conector CCS permitía enchufarla a estaciones de autos eléctricos, una ventaja clave para salir a la ruta.
Esa ficha corresponde a la versión anterior. Energica todavía no publicó los datos actualizados de la nueva producción, pero mantener esa arquitectura de alto voltaje es parte central del relanzamiento.

La apuesta por una sport-tourer tiene lógica de mercado: es la categoría que mejor combina una batería de gran capacidad con posición de manejo cómoda, protección aerodinámica y capacidad de equipaje. No es una naked para la ciudad ni una deportiva para circuito; es la moto que un usuario real puede cargar un día y usar al siguiente para un trayecto largo.
De la liquidación a la nueva sociedad
La marca dejó de operar en 2024 tras un proceso de liquidación judicial en Italia. No se trató de una reestructuración simple: la compañía dejó de producir y sus activos entraron en un proceso concursal. Por eso el regreso tiene valor doble.
Ahora, la nueva titular es Energica Pte. Ltd., una sociedad con base en Singapur respaldada por inversores privados internacionales. No se difundieron montos ni composición accionaria, pero sí que el corazón tecnológico permanece en Italia, dentro del Motor Valley, la región entre Módena y Bolonia donde conviven Ferrari, Lamborghini y Ducati.

Ese anclaje técnico es la base de la estrategia anunciada: producir, innovar y abrir mercados nuevos. Después de la Experia, el plan contempla el relanzamiento de los otros tres modelos que hicieron conocida a Energica: la deportiva Ego, la naked Eva Ribelle y la EsseEsse9.
El legado deportivo que sostiene la marca
Energica no es una desconocida. Fue proveedora oficial de la FIM MotoE World Cup durante cuatro temporadas, con la Ego Corsa como base del campeonato mundial de motos eléctricas. Esa experiencia funcionó como banco de pruebas para la tecnología que después llegó a la calle. La marca también participó en la Isla de Man, otro termómetro de exigencia para cualquier fabricante.
El dato importa: la MotoE le dio visibilidad global y validó la carga rápida en condiciones de competencia. Esa experiencia directa en pista le permitió ajustar la gestión térmica de la batería y la entrega de potencia del inversor, dos puntos críticos en una eléctrica de altas prestaciones.
Lo que significa este regreso
No se trata solo del renacimiento de una fábrica. Es una señal para el segmento premium de motos eléctricas, donde Zero, LiveWire y las propuestas chinas apretaron el acelerador mientras Energica estuvo en silencio. Arrancar por la Experia, una moto pensada para viajes, es la apuesta más lógica: no vuelven con un prototipo, vuelven con un modelo de uso real.
Las motos eléctricas premium todavía pelean contra la autonomía, el precio y la infraestructura de carga. Energica ya había demostrado que podía resolver dos de esos tres frentes con la Experia. El tercero, el precio, dependerá de la escala que logre con la nueva estructura.
Para la Argentina, por el momento, no hay confirmación de llegada ni precios locales. El desafío ahora pasa por reconstruir la red de distribución, los repuestos y la confianza de los clientes. Si logran reconstruir esa base, Energica puede convertirse en el caso testigo de una resurrección industrial en la movilidad eléctrica de dos ruedas. La primera respuesta, en Milán, ya está sobre la plataforma.

