Esta marca de motos lanzó su esperado modelo custom por menos de 30.000 dólares
La marca confirma que las primeras unidades de producción de esta moto ya llegaron a sus propietarios. Te contamos los detalles.

Buell comenzó a entregar una de sus motos custom más esperadas en Estados Unidos: la Super Cruiser, un modelo que traza un antes y un después en la nueva etapa de la compañía. Te contamos los detalles.
Después de una larga espera, y sortear distintos traspiés empresariales, las primeras unidades de producción final ya llega a los garajes de sus dueños. Desde su primera aparición pública en febrero de 2023, esta moto tuvo que enfrentarse a un auténtico calvario burocrático. La causa principal de este retraso fue la necesidad de cumplir con las estrictas normativas de emisiones vigentes en Norteamérica.
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Cómo es la moto custom más esperada

La Super Cruiser se destaca por una propuesta técnica que rompe con los estándares tradicionales del segmento custom. En el corazón de la moto se encuentra un motor V-Twin de 1.190 cc refrigerado por líquido, una mecánica que entrega 175 caballos de potencia, una cifra inédita en el universo cruiser.
Este nivel de potencia sitúa a la Super Cruiser en una liga propia, más cercana a las superbike que a las clásicas motos custom americanas. A ello se suma un par máximo de 127 Nm disponible a 8.500 revoluciones, reforzando un carácter claramente radical que conecta con la filosofía histórica de Buell.

La gestión de esta potencia se realiza mediante una caja de cambios convencional con transmisión final por cadena. Esta elección supone un claro alejamiento de las correas habituales en las cruiser estadounidenses, una decisión orientada a garantizar una transmisión de potencia más directa y sin pérdidas, acorde con el planteamiento deportivo del modelo.
Diseño y parte ciclo
Esta moto custom también fue desarrollada en colaboración con Roland Sands Design, adoptando el estilo «Club Style» popularizado en la costa oeste de Estados Unidos. Este enfoque se traduce en una moto con una clara orientación dinámica y una estética agresiva.

La Super Cruiser se completa con un peso en orden de marcha de apenas 220 kilos sin gasolina, llantas de 17 pulgadas en ambos ejes, suspensiones Fox ajustables y un equipo de frenos firmado por Brembo, encargado de garantizar una frenada acorde a las prestaciones del modelo.
En paralelo al inicio de las entregas, Buell trabaja en reforzar su estructura comercial. Actualmente la marca cuenta con unos 80 puntos de servicio autorizados en Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar las 120 ubicaciones de cara a 2026. Esta expansión es clave para competir con gigantes del segmento como Harley-Davidson o Indian, y se complementa con un sistema de venta directa al cliente.

En cuanto a la expansión internacional, la Super Cruiser aún deberá esperar. El mercado británico es el siguiente en la hoja de ruta, gracias a un acuerdo con el importador Rainbow Moto que prevé la llegada de las primeras unidades a principios de 2026. Este movimiento servirá como antesala para la futura SuperTouring, el próximo modelo anunciado por la marca.
¿Cuánto cuesta?
El precio de la Buell Super Cruiser en Estados Unidos se sitúa en 25.900 dólares. Para Europa, por el momento, no se ha confirmado una tarifa oficial, aunque se espera que sea superior debido a los costes de importación y aranceles.
Qué le pasó a la esperada moto de Buell
El principal freno al lanzamiento comercial de la Super Cruiser ha sido la obtención de las certificaciones medioambientales necesarias para su venta legal. En concreto, Buell ha tenido que superar las aprobaciones de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA) y la exigente certificación CARB del estado de California, considerada una de las más estrictas del país.
Superar estos trámites no es una cuestión menor. Para los fabricantes, especialmente aquellos que apuestan por motores de gran cilindrada y elevadas cifras de potencia, cumplir con estas normativas supone un proceso largo, costoso y técnicamente complejo. Sin embargo, se trata de un paso obligatorio para poder comercializar legalmente una motocicleta de estas características en el mercado norteamericano actual.
Con la luz verde definitiva, Buell ha podido finalmente dar el paso que muchos esperaban, iniciando la entrega de las primeras unidades de producción y dejando atrás una etapa marcada por la incertidumbre y la espera.


