Esta moto japonesa fue pensada para rodar en la Luna: ¿qué tiene que ver Toyota?
La Luna Rider-1 es una moto combina dos motores eléctricos, tracción en ambas ruedas y soluciones pensadas para moverse sobre regolito lunar.

Aichi, Japón. OVER Racing mostró la Luna Rider-1, un prototipo de moto eléctrica desarrollado junto a RIDE DESIGN para una posible utilización sobre la superficie lunar. La exhibición se realizó en la sede de Toyota, dentro de una muestra organizada por Toyota y la prefectura de Mie.
La propuesta llama la atención por el planteo: llevar el formato de una motocicleta eléctrica a un terreno para el que todavía quedan muchos problemas técnicos por resolver. Por ahora, la Luna Rider-1 es un prototipo de desarrollo y carece de una misión espacial confirmada.
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Una moto eléctrica con dos ruedas motrices
El proyecto está dirigido por Hirotsugu Hamada, responsable de RIDE DESIGN, quien trabaja desde 2014 en una moto eléctrica con dos ruedas motrices. La Luna Rider-1 lleva esa base conceptual hacia un uso mucho más extremo: circular sobre el regolito lunar.
El prototipo incorpora un motor eléctrico en cada rueda. Esa configuración permite gestionar de forma independiente la fuerza aplicada adelante y atrás, una solución pensada para mejorar el control en superficies irregulares.

Ese punto es central para entender el proyecto. En la Luna, la ausencia de atmósfera y las características del terreno obligan a desarrollar vehículos específicos. La tracción independiente puede ayudar a administrar mejor la entrega de fuerza cuando el piso no ofrece una respuesta uniforme.
OVER Racing participa en la fabricación del prototipo y aporta su experiencia en la construcción de motocicletas y componentes. La moto utiliza un chasis tubular y combina titanio y aluminio en distintos elementos, una elección orientada a reducir peso y mantener resistencia estructural.
Diseñada para un uso que todavía está lejos
La Luna Rider-1 también contempla necesidades propias de una misión espacial. Parte de sus componentes se puede desmontar para facilitar el transporte, un aspecto lógico en cualquier vehículo que deba viajar fuera de la Tierra.
El puesto de conducción suma un manillar tipo “bullhorn”, pensado para facilitar el manejo con los guantes de un traje espacial. La batería y el controlador quedan integrados en la zona central del chasis, una ubicación que ayuda a concentrar los elementos principales del sistema eléctrico.

La moto todavía está lejos de estar lista para viajar al espacio. Sus creadores deben resolver la adaptación de neumáticos y otros componentes a las condiciones de la superficie lunar. Ese desafío excede a este prototipo: la NASA también trabaja en nuevos sistemas de ruedas para sus futuros vehículos lunares.
El desarrollo, además, no se limita a una eventual misión sobre la Luna. RIDE DESIGN contempla aplicar algunas soluciones de la Luna Rider-1 en vehículos destinados a situaciones de emergencia o terrenos difíciles.
Un prototipo con recorrido en Japón
La Luna Rider-1 ya pasó por varios eventos japoneses. Antes de su exhibición en Aichi, estuvo en la Expo 2025 de Osaka-Kansai, donde el astronauta japonés Takao Doi llegó a sentarse sobre ella.

En marzo de 2026 volvió a mostrarse en el Tokyo Motorcycle Show. En enero de ese mismo año, RIDE DESIGN recibió un reconocimiento en un concurso de ideas empresariales relacionadas con el espacio organizado por la prefectura de Tottori.
El dato más importante sigue siendo el mismo: por ahora, la Luna Rider-1 no tiene fecha anunciada para viajar a la Luna. OVER Racing y RIDE DESIGN la usan como plataforma de desarrollo para probar soluciones de movilidad eléctrica en terrenos extremos.
