Honda CB77: corrió en pista, durmió 20 años y renació con 350cc y frenos de disco
El proyecto tomó el camino del restomod: respetar la esencia de la Super Hawk, pero con mecánica y seguridad contemporáneas.

El motor original de la Honda CB77 Super Hawk rendía unos 28 caballos a 9.000 rpm y pesaba 158 kilos en seco. Esa combinación alcanzó para que la moto se ganara un lugar en la historia antes de la CB750. Lo que encontró Richard en los clasificados australianos en 2004 era otra cosa: una CB77 de 1967 con pasado de competencia, desarmada en cajas y tachos rotulados apenas como «Honda«.
La base: qué fue la Honda CB77 Super Hawk

La CB77 Super Hawk se fabricó entre 1961 y 1967 y fue la hermana mayor de la CB72 de 250cc. Honda la concibió como una moto rápida, confiable y accesible, pensada para demostrar que Japón podía competir en mercados dominados por las marcas británicas y estadounidenses.
Su motor era un bicilíndrico paralelo de 305cc con cigüeñal a 360 grados. Esa configuración hace que ambos pistones suban y bajen al mismo tiempo, con un funcionamiento parejo y un sonido característico. Tenía un solo árbol de levas a la cabeza, compresión de 9,5:1 y caja de cuatro velocidades. Los frenos eran de tambor en ambas ruedas, la tecnología estándar de la época, y la velocidad máxima rondaba los 160 km/h.
De la pista al garaje: arqueología mecánica en Australia
Richard compró la moto de casualidad en 2004. La CB77 de 1967 había corrido en circuitos australianos, en carreras de motos clásicas y track days, y se transportaba de circuito en circuito. Después de ese ciclo, pasó casi dos décadas guardada en un garaje.

Cuando llegó al taller Purpose Built Moto, en Gold Coast, Queensland, la moto estaba lejos de ser un proyecto ordenado. El motor estaba montado sobre un soporte de caño cuadrado, la suspensión y las ruedas iban en cajas separadas y las piezas estaban distribuidas en tachos con etiquetas genéricas. Reconstruirla exigió más arqueología mecánica que simple restauración.
Restomod: 350cc, Mikuni flatslide y frenos hidráulicos
El proyecto tomó el camino del restomod: respetar la esencia de la Super Hawk, pero con mecánica y seguridad contemporáneas. La decisión más importante fue llevar el motor de 305cc a 350cc. Ese incremento de cilindrada, posiblemente con un kit de pistones de mayor diámetro y rectificado de camisas, le da a la bicilíndrica un empuje extra sin traicionar la arquitectura original.
La carburación también cambió. Los Keihin de origen dejaron su lugar a carburadores Mikuni flatslide. Si alguna vez tuviste una clásica con carburadores de guillotina cilíndrica, notás la diferencia: los flatslide usan una compuerta plana que mejora la respuesta del acelerador y la atomización de la mezcla. Es una pieza aftermarket muy valorada en preparaciones clásicas.
La seguridad dio el salto más visible. Los tambores se reemplazaron por discos hidráulicos, al menos en la rueda delantera. El sistema hidráulico transmite la presión con líquido de frenos y pistones, y ofrece mejor modulación, más potencia de frenado y menos fatiga que las zapatas expansibles de un tambor. Las horquillas delanteras se alargaron y fueron recromadas para mantener la geometría y el aspecto original.
Roja y negra: el resultado final
La CB77 terminó con un esquema rojo y negro, los colores clásicos de Honda en aquella época. Las líneas de la Super Hawk se mantienen intactas, pero la moto ahora frena y acelera como una máquina pensada para el uso actual. No es una pieza de museo intocable: es una moto de calle que volvió a la vida después de correr, dormir y ser desarmada por completo.
La Honda CB77 de Richard no busca la aprobación de los puristas. Demuestra que un clásico puede conservar su alma de 1967 sin renunciar a la seguridad y la respuesta de una moto moderna.

