KTM 390 Duke: bajó $2 millones y es una de las naked medianas más interesantes
La KTM 390 Duke redujo su precio en Argentina y combina 44,4 CV, suspensiones regulables y electrónica avanzada para destacarse entre las naked de media cilindrada.

Prueba KTM 390 Duke G3
La KTM 390 Duke G3 atraviesa un escenario comercial que mejora su posición dentro del segmento naked mediano. Después de comenzar 2026 con un precio de referencia de $13.999.000, la propuesta de la marca austríaca pasó a ofrecerse por $11.999.000 de contado, según la última actualización comercial publicada en Argentina. La diferencia de $2.000.000 modifica su relación entre precio, prestaciones y equipamiento, tres factores importantes para quienes buscan una moto de perfil deportivo sin dar el salto a cilindradas superiores.
La rebaja no está acompañada por cambios técnicos en la unidad comercializada localmente. Su atractivo sigue estando en una combinación que ya destacaba en nuestra prueba: un motor de casi 400 cc, una parte ciclo desarrollada con componentes de calidad y un paquete electrónico avanzado para su categoría.
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KTM 390 Duke G3: un motor de casi 45 CV y una parte ciclo deportiva
La tercera generación de la KTM 390 Duke significó una renovación profunda respecto de su antecesora. El propulsor pasó de 373 a 399 cc y adoptó una configuración monocilíndrica de cuatro válvulas, doble árbol de levas a la cabeza y refrigeración líquida. En la ficha técnica oficial del modelo 2026 declara 44,4 CV y 39 Nm de torque, asociados a una caja de seis velocidades.

En la prueba publicada por La Moto, destacamos la respuesta del motor y su carácter deportivo. Aunque la entrega mejoró en bajos y medios respecto de la generación anterior, el monocilíndrico encuentra su zona más interesante cuando supera las 5.000 rpm. Es una característica que invita a aprovechar los cambios de marcha y mantener el propulsor en un régimen adecuado para disfrutar de sus prestaciones.
La transmisión incorpora embrague antirrebote y quickshifter, dos soluciones que favorecen una conducción más dinámica. El conjunto se apoya en un chasis multitubular de acero, una horquilla invertida WP APEX de 43 mm y un monoamortiguador trasero de la misma familia. Ambos ofrecen 150 mm de recorrido, mientras que la suspensión delantera permite regular compresión y rebote, y la trasera, rebote y precarga.
En materia de frenos, la Duke cuenta con un disco delantero de 320 mm y una pinza radial de cuatro pistones, acompañados por un disco trasero de 240 mm. El ABS de doble canal incluye funciones para curvas y modo Supermoto, que permite desconectar la asistencia antibloqueo trasera para una conducción más deportiva.
El equipamiento electrónico también es uno de sus argumentos principales. Incluye una pantalla TFT de cinco pulgadas, modos de conducción Street y Rain, control de tracción, control de lanzamiento y puerto USB tipo C. Con 165 kg en orden de marcha, según la ficha oficial, y un asiento que puede ubicarse a 800 u 820 mm, ofrece una configuración que busca combinar agilidad urbana y comportamiento deportivo.
Cuánto cuesta la KTM 390 Duke y por qué mejora su relación precio/equipamiento
El cambio comercial es significativo para una moto que se posiciona por encima de las naked de entrada de gama, pero que también busca diferenciarse por sus prestaciones y tecnología. En los primeros meses de 2026, su precio de referencia era de $13.999.000. La última actualización publicada por La Moto ubicó el valor de contado en $11.999.000, lo que representa una reducción del 14,3%.
La diferencia de dos millones de pesos mejora su atractivo para quienes comparan alternativas de media cilindrada y priorizan tanto el rendimiento como el equipamiento. En lugar de ofrecer únicamente un motor de mayor capacidad, la KTM suma suspensiones regulables, frenos de especificación deportiva y asistencias electrónicas que normalmente adquieren mayor protagonismo en modelos de segmentos superiores.

Nuestra prueba de la tercera generación ya había destacado el salto técnico respecto de la versión anterior, especialmente en motor, frenos, suspensiones y electrónica. Con el nuevo precio, esos atributos cobran todavía más importancia al momento de evaluar la compra.
La KTM 390 Duke G3 no deja de ser una naked con orientación deportiva: su motor pide trabajar a un régimen elevado y su puesta a punto prioriza las sensaciones de conducción. Sin embargo, la combinación de dimensiones contenidas, peso moderado y ayudas electrónicas también la convierte en una alternativa para el uso cotidiano.
Por $11.999.000 de contado, la propuesta de KTM gana argumentos frente a otras motos que buscan combinar uso urbano y prestaciones deportivas. La rebaja no cambia lo que ofrece la Duke, pero sí modifica cuánto cuesta acceder a una de las naked más completas de su categoría.

