La Kawasaki que quiso complicar a las Yamaha y Suzuki en los 80 busca dueño: ¿qué tiene de especial?
Esta Kawasaki es una motocicleta que se presenta como una réplica, pero en realidad no lo es. Te contamos porqué no lo es.

Una Kawasaki KR500 de 1982 será subastada este fin de semana, en Las Vegas, Estados Unidos. Y si bien parece una réplica, su descripción general no coincide con la realidad. Te contamos porqué.
Esta moto de competición de dos tiempos fue el modelo con el que la casa verde buscó ir contra las máquinas de Yamaha y Suzuki en la extinta categoría de 500 cc en los años 80. Además, se trata de una unidad que toma como referencia la moto pilotada por el expiloto sudafricano Kork Ballington.
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Cómo es la Kawasaki KR500 a subasta

Uno de los aspectos principales que derriban la condición de réplica de esta motocicleta está grabado en el chasis. Allí aparece el número 82-02, una identificación que corresponde a la segunda unidad de carreras fabricada por la marca japonesa durante la temporada 1982.
El dato en cuestión resulta determinante debido a que, la moto principal de Kawasaki utilizada por Ballington ese mismo año estaba identificada como 82-03. Y, en ese contexto, calificar a la 82-02 como una réplica termina por ser, como mínimo, inexacto.

La documentación que acompaña a esta motocicleta aclara aún más la afirmación. Los papeles están firmados por George Beale, un reconocido coleccionista, y certifican que esta unidad fue pilotada por el propio Kork Ballington antes de ser reconstruida para recuperar el aspecto con el que se presenta actualmente.
Ballington fue una figura clave para la marca de Akashi. El piloto sudafricano se forjó en Europa y llevó a Kawasaki a conquistar los campeonatos del mundo de 250 cc y 350 cc a finales de los años setenta, en una etapa especialmente dura del Mundial de Velocidad. Para 1980, le fabricante apostó fuerte por la categoría reina de 500 cc y confió en Ballington para enfrentarse a las dominantes Yamaha y Suzuki.
Motorización y parte ciclo

La Kawasaki KR500 estaba equipada con un motor de 498 cc, con una configuración de cuatro cilindros en cuadro, una solución poco común que, en la práctica, consistía en unir dos motores bicilíndricos mediante engranajes. Incluía válvulas rotativas y era capaz de llegar a los 120 CV a 11.000 rpm, una cifra que, combinada con el carácter de un dos tiempos de competición, exigía un pilotaje extremadamente preciso.
La parte ciclo no se quedaba atrás en originalidad. El chasis monocasco de aluminio, diseñado por Kinuo Hiramatsu, integraba el depósito de combustible en su propia estructura para ahorrar espacio y peso. El resultado era una moto rígida y ligera, pero también difícil de interpretar, especialmente para pilotos que no contaran con una gran sensibilidad.
El último esfuerzo de Kawasaki en 500 cc

La temporada 1982 fue la última de la marca japonesa en la categoría de 500 cc. Ese año, la KR500 logró un noveno puesto en el campeonato del mundo con Ballington, en un contexto marcado por la falta de desarrollo frente a sus rivales. Donde sí consiguió un éxito notable fue en el Campeonato Británico, con seis victorias consecutivas que le dieron el título.
Lo habitual con estas motos oficiales era que, al finalizar su vida deportiva, acabaran destruidas o conservadas bajo control directo de la fábrica en Japón. Muy pocas sobrevivieron en manos privadas. El propio Ballington llegó a comentar que la suya era probablemente la única fuera del control de Kawasaki, una afirmación que esta unidad parece poner en duda.
¿Cuándo se subasta?
El evento estará a cargo de la reconocida casa Mecum Auction y se celebrará este sábado 31 de enero en Las Vegas. El lote S231 ofrece una oportunidad prácticamente irrepetible: adquirir una supuesta réplica y descubrir que, en realidad, puede tratarse de una pieza auténtica de la historia del motociclismo de competición.


