La moto con motor V10 de Dodge Viper: 500 hp, 8.0 litros y se vendió por una fortuna
La venta quedó en números altos para el mundo custom: el martillo se detuvo en £130.000, y con la prima del comprador y las comisiones de la casa, el desembolso final llegó a £149.500.

El motor que empuja esta moto nació para mover una pick up. Chrysler tomó su V8 de 5.9 litros, le sumó dos cilindros y armó un V10 de 8.0 litros que primero equipó a las Ram y después, con block y tapas de aluminio desarrollados con asistencia de Lamborghini, se convirtió en el corazón de la Dodge Viper. Ese es el bloque que Allen Millyard montó en su Viper V10: un chasis de dos ruedas con 10 cilindros, cerca de 500 hp y un remate de £149.500 en el Reino Unido, que ya rueda con su nuevo dueño arriba.
El V10 de la Dodge Viper: 8.0 litros, 488 pulgadas cúbicas y origen de trabajo
Un V10 de 8.0 litros equivale a 488 pulgadas cúbicas. Tiene dos válvulas por cilindro, distribución por varillas y una entrega de torque que las motos de serie solo ven de lejos. En versión de hierro fundido y 300 hp, ese motor movió a las Ram 2500 y 3500 desde 1994. En versión de aluminio arrancó con 400 hp en la Viper de 1992 y cerró el ciclo del 8.0 litros con 460 hp y 678 Nm.

La Dodge Viper se fabricó entre 1992 y 2017 y se despidió con un 8.4 litros de 645 hp. Nunca se vendió oficialmente en la Argentina, así que este V10 no tiene ningún punto de contacto con el mercado local: es un bloque de auto deportivo, completo, montado entre dos ruedas.
Millyard: del Honda SS50 al V10 más salvaje del ambiente custom
Allen Millyard es un ingeniero británico que construye lo que las fábricas no se animan a construir. Empezó en los años 70 con un Honda SS50 convertido en V-twin de 100 cc, siguió con una Kawasaki KH250 de cinco cilindros y se consagró con la Flying Millyard, un V-twin de 5.0 litros. Su figura se hizo popular en la televisión británica de ingeniería extrema, pero el prestigio lo ganó con motos que funcionan.
Te puede interesar:La moto con motor de Dodge Viper V10 sale a subasta: 500 CV y récord Guinness›
La Viper V10 salió de su taller en 2009. Chasis propio, anclajes y escapes hechos a mano, y una sola regla: tenía que andar de verdad. No hay nada de prototipo de exposición en ella: se arranca, se calienta y sale a la ruta con su dueño encima.
La escala real: 500 hp contra 230 hp
Pongamos los números en contexto. La Ducati Panigale V4 declara 216 hp con 1.103 cc, la BMW M 1000 RR llega a 212 hp y la Kawasaki Ninja H2, con sobrealimentador, se queda en 231 hp. La Viper V10 de Millyard ronda los 500 hp: más del doble que cualquier superbike de serie, y con el valor agregado de que acá el «bhp» es potencia medida en el eje de salida, el estándar que se usa en el mercado británico y en la competición.

La otra comparación es la cilindrada. El motor más grande entre las motos de producción es el de la Triumph Rocket 3: 2.458 cc y 167 hp. El V10 lo triplica en cilindrada —8.0 litros contra 2,4— y también en torque: 678 Nm contra 221 Nm. El único antecedente de un V10 de Viper en un vehículo de dos ruedas es la Dodge Tomahawk, el concepto de cuatro ruedas alineadas de a pares que se presentó en 2003 y nunca llegó a producirse.
La subasta: £130.000 de martillo y £149.500 finales
La Viper V10 cambió de manos en la subasta de julio de 2026 de H&H Classics, la casa británica especializada en clásicos, en el National Motorcycle Museum de Solihull, a las afueras de Birmingham. El museo alberga más de 1.000 motos, en su mayoría británicas, y es también el recinto donde la moto de Millyard se exhibió y donde se remató.
El martillo se detuvo en £130.000. Con la prima del comprador y las comisiones de la casa, el desembolso final fue de £149.500. En el mercado británico esa cifra equivale a seis Ducati Panigale V4 de serie, y ubica a la Viper V10 en el terreno de las piezas de culto británicas, muy por encima de lo que se paga por una superbike moderna con dos décadas encima.
Tim Whittaker, el comprador que la quiere usar
El nuevo dueño es Tim Whittaker, ingeniero automotriz. Podía haberla comprado para guardarla y esperar que subiera de valor, pero eligió lo contrario: la compró para usarla. Su plan es consecuente con lo que pagó: mantenerla en condiciones y rodarla, no dejarla durmiendo entre vitrinas.
El primer paseo, con el creador mirando desde el costado
El estreno fue en un aeródromo del Reino Unido. Espacio abierto, pista libre, cero tráfico: el escenario que se elige para acelerar por primera vez una moto de 10 cilindros y 500 hp. Whittaker se subió, la puso en marcha y el V10 llenó el lugar con un sonido que no se parece al de ninguna moto de serie.
Al costado estaba Millyard. No como invitado de honor, sino como el tipo que diseñó cada pieza, que la tuvo más de una década y que conoce de memoria cómo responde esa bestia. Dio indicaciones, siguió cada detalle y vio a otra persona manejar su obra. Después de la subasta, la escena tuvo bastante de despedida.
Qué pasa ahora con la Viper V10
La moto vuelve al National Motorcycle Museum, el mismo edificio donde se vendió, para exhibirse en la próxima edición de Museum Live. La fecha exacta todavía no está confirmada.
En la Argentina no hay precio ni disponibilidad que buscar: la Viper V10 es una pieza única, construida a mano en el Reino Unido, y nunca hubo una moto así a la venta en el país. Pero funciona como escala de lo que puede la ingeniería cuando no se pone límites: un motor de pick up convertido en deportivo, un deportivo convertido en moto, y una moto que 17 años después de salir del taller sigue rugiendo en un aeródromo con un dueño nuevo arriba.
