La Yamaha Ténéré 700 no es la trail más potente, pero su motor es de los mejores del segmento: ¿por qué?
Nos subimos a la trail de Yamaha y te contamos cómo funciona su moto, cuánto consume y qué sensaciones transmite.

En una moto como la Yamaha Ténéré 700 2025, todo puede discutirse: equipamiento, enfoque, incluso el equilibrio entre asfalto y tierra. Pero hay un punto que aparece una y otra vez como el núcleo de la experiencia y, sobre todo, como la razón por la que esta trail media se ganó su lugar de referencia. Ese punto es el motor.
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Yamaha Ténéré 700: motor, potencia y sensaciones
La T7 mantiene el conocido CP2, un bicilíndrico paralelo de 689 cc calado a 270° con doble árbol de levas a la cabeza. Según ficha técnica, entrega 73,4 caballos a 9.000 rpm y un par motor de 47,6 a 8.000 rpm. Son números que, mirados fríamente, ubican sus cifras máximas bastante arriba en el cuentavueltas, pero la lectura real de manejo va por otro lado: la moto no se siente vacía ni abajo ni en el medio régimen. Al contrario, lo que más destaca es justamente lo opuesto, una entrega pareja y contundente a lo largo de todo el arco de revoluciones.

En esa sensación está gran parte del encanto. No es el motor más potente de la categoría, y en este segmento hay opciones con unos 20 caballos más, pero la conclusión de esta prueba fue clara: pedir más es caer en una carrera por potencia que muchas veces no se traduce en mejor experiencia. En la Yamaha Ténéré, el rango disponible se percibe como “completo” porque combina energía y docilidad. Se puede circular en marchas largas a baja velocidad sin tironeos, con una respuesta que acompaña y no castiga. El funcionamiento se siente “redondito” y, además, con vibraciones mínimas.
La gran novedad 2025 está en cómo se gestiona ese CP2. Donde la Ténéré 2024 usaba acelerador a cable, ahora aparece el ride by wire, el acelerador electrónico. Este cambio no es solo un detalle técnico: habilita dos modos de conducción, Sport y Explore, y eso se percibe en el puño. En Sport la entrega es más directa, y la moto se maneja muy bien en cualquier condición de suelo. Explore, en cambio, exige más recorrido de acelerador para obtener la misma respuesta; en esta experiencia, quedó como un modo más específico, pensado para manos más expertas o para situaciones donde se busque una entrega más dosificable.

Hay, eso sí, un matiz interesante en la comparación con el sistema anterior. El acelerador electrónico se siente más preciso: las aperturas y los cierres de gas resultan más finos, más delicados. Pero también aparece un detalle que solo se percibe con atención: un pequeño delay respecto al cable, una mínima demora entre el pedido y la respuesta que existe, aunque es tan sutil que probablemente necesites pasar de una moto a otra para notarlo con claridad.
En ruta, el motor vuelve a mostrar esa dualidad de carácter. Se eligió un ritmo de 120 km/h para viajar, y a esa velocidad la moto gira en torno a las 5.300 rpm. En ese punto, la T7 se mostró cómoda y serena: no hay vibraciones marcadas y la sensación general es de mecánica descansada, con un funcionamiento que invita a sostener ritmo sin esfuerzo.
¿Cuánto consume la Yamaha Ténéré 700?

El consumo, un tema clave en una trail pensada para viajar y salir del asfalto, terminó dejando buenos números. Con 16 litros de capacidad -sin ser el tanque más grande del segmento- la primera señal fue la reserva encendida a los 240 km, lo que podría hacer pensar en una autonomía corta. Sin embargo, en una tirada de 320 km, al repostar todavía quedaban unos 3 litros y “moneditas” en el tanque. Con distintas cargas se relevaron consumos entre 4 y 5 litros cada 100 km, muy dependientes de la condición del acelerador y del viento. Con un promedio de 4,5 L/100 km, la lectura fue que la moto puede asegurar unos 350 km de autonomía sin problemas.
Más allá de las cifras, lo que deja la Ténéré 700 2025 es una sensación muy específica: un motor que no necesita deslumbrar por potencia máxima para resultar adictivo. La impresión del tester fue contundente, al punto de ubicarlo entre “los mejores tres motores de Yamaha de los últimos 20 años”. Y esa afirmación se sostiene, en esta experiencia, por algo que no siempre se logra: una entrega con carácter, capaz de empujar con ganas, pero con una docilidad que hace fácil ir rápido o ir tranquilo, en asfalto o fuera de él, sin que el motor te esté exigiendo adaptarte a él. Acá, la sensación es al revés: es el CP2 el que se adapta a lo que le pedís.
