Opinión: La moto de Yamaha que tuvimos y no supimos aprovechar
Yamaha tuvo una moto en su line up que, en la actualidad, sería muy bien ponderada en el mercado: ¿de qué modelo se trata?

La Yamaha Ténéré 250 fue una on-off con verdadero ADN aventurero, que se lanzó en Argentina a finales de 2017 y tuvo un paso corto por el mercado, con las últimas unidades comercializadas durante 2020. Hoy, cuando el segmento adventure «de entrada» está viviendo una segunda juventud, la Ténéré 250 se siente más vigente que nunca. Y lo más irónico es que Yamaha ya tenía la receta.
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Yamaha Ténéré 250: Una base confiable, con el plus que pedía la ruta
La Ténéré 250 compartía gran parte de su estructura y su mecánica con la XTZ 250, un modelo que siempre fue sinónimo de robustez y simpleza. De hecho, el motor era el mismo: un monocilíndrico de 249 cc, refrigerado por líquido, con inyección electrónica, asociado a una caja de 5 velocidades.

La cifra oficial hablaba de 20,7 cv a 8.000 rpm, un número que hoy puede sonar modesto, pero que en este tipo de motos tiene sentido: entrega noble, consumo contenido y una mecánica pensada para durar. Y ese era, justamente, uno de sus puntos más fuertes: no intentaba ser una trail «premium», sino una moto simple, honesta y lista para viajar.
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Lo que la diferenciaba de la XTZ: postura, confort y un look Dakar
La clave estaba en los detalles. Si la XTZ 250 era una dual purpose más enfocada en el uso mixto, la Ténéré 250 sumaba elementos que la volvían más cómoda y más turística.

La diferencia se notaba especialmente en la postura de manejo, con un manillar más elevado y un asiento mucho más ancho y mullido, lo que se traducía en un mayor confort para hacer kilómetros. A eso se le sumaba una estética más dakariana, con una presencia visual que la hacía parecer una moto de mayor cilindrada. También incluía un parabrisas de serie que, lejos de ser un simple adorno, resultaba realmente funcional a la hora de salir a la ruta.
De hecho, si uno afinaba un poco el ojo, se notaba un patrón claro: en ruta es donde más se veía a la Ténéré 250. No porque fuera una moto rápida, ya que su velocidad máxima rondaba los 125 km/h, sino porque era una moto cómoda, estable y lógica para viajar sin complicarse.
Un tanque que marcaba la diferencia y hoy se valora más que nunca

En un mundo donde muchas motos de 200 a 300 cc siguen ofreciendo tanques chicos, Yamaha había hecho algo muy inteligente. La Ténéré 250 venía con 16 litros de capacidad, lo que se traducía en una autonomía real muy interesante.
Con un consumo declarado de 20 km/l, la autonomía rondaba los 320 km, una cifra que para el uso rutero y viajero en Argentina es directamente un lujo en esta cilindrada.
En ciudad y en tierra: seguía siendo una trail ágil

Más allá de su costado rutero, la Ténéré no dejaba de ser una on-off liviana y utilizable todos los días. Con 153 kg, una distancia entre ejes de 1.390 mm y una ergonomía estrecha, seguía siendo ágil, reactiva y fácil de llevar en el tránsito.
Y cuando el camino se terminaba, mantenía lo mejor de la XTZ. Conservaba las llantas de rayos, la rueda delantera grande de 21 pulgadas, un recorrido de suspensión delantera amigable con pozos y baches, y una postura de manejo que resultaba cómoda cuando el usuario se paraba sobre los pedalines. En otras palabras, era una moto ideal para quien quería iniciarse en el mundo adventure sin caer en cilindradas grandes ni pesos intimidantes.
Hoy el mercado pide exactamente esto… y Yamaha no la tiene

Si analizamos el mercado actual, el concepto de la Ténéré 250 volvió con fuerza. Ahí están modelos como la Morbidelli T250X, la Honda NX 190 y la Suzuki V-Strom 250SX, todas recientemente presentadas. Motos que, por filosofía, entrarían directo a competir con la Ténéré 250. La diferencia es que Yamaha ya había llegado antes… pero se fue cuando el segmento todavía no estaba «maduro».
Hoy, con la tendencia clarísima hacia las adventure accesibles, la Ténéré 250 tendría muchos más adeptos. Y el ejemplo es perfecto: Honda en Brasil presentó la Sahara sobre la base de la Tornado. El concepto es idéntico: tomar una plataforma confiable y potenciar su perfil turístico, que es justamente el uso que más le da el usuario real.
¿Conviene como usada? Sí, y por una razón muy simple
La buena noticia es que todavía hay unidades en el mercado de segunda mano. La mayoría, lógicamente, con kilómetros, porque la última tanda se vendió hace unos 6 años. En valores, suelen aparecer alrededor de los 5.000 dólares, que al cambio actual equivalen a unos 7.500.000 pesos, generalmente por debajo de una XTZ 250 0 km, aunque muy cerca del precio, por lo que hay que tener ojo.
Y ahí está el punto: por precio, la Ténéré usada puede ser una compra muy racional, siempre que se revise bien el estado general, como con cualquier trail.
En definitiva, una moto casi lista para la aventura
Para terminar, la Yamaha Ténéré 250 no necesitaba grandes agregados para salir a la ruta. Tenía tanque, postura, parabrisas, llantas de rayos, doble disco y un motor probado. En la práctica, era una moto que pedía una sola cosa: echar combustible y disfrutar del trayecto.
