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Volkswagen vende Ducati: la marca italiana que compró en 860 millones ahora vale 1.250

También hay que descontar a un candidato que hasta hace poco parecía natural: KTM, a través de Pierer Mobility, entró en un proceso de reestructuración financiera a fines de 2024.

Volkswagen vende Ducati: la marca italiana que compró en 860 millones ahora vale 1.250

Cuando Audi cerró la compra de Ducati en 2012 desembolsó alrededor de 860 millones de euros. En ese momento la operación se presentó como una jugada estratégica: el grupo alemán se quedaba con un activo premium de dos ruedas, con ADN de competición y fanatismo global en MotoGP y WorldSBK. Catorce años después, la misma marca aparece en una discusión bastante menos romántica, la de la plata. El Grupo Volkswagen revisa su portfolio y Ducati quedó dentro de ese examen.

Un activo en revisión dentro del grupo

La marca de Borgo Panigale estaría valuada en el orden de los 1.250 millones de euros dentro de ese proceso de reestructuración. La cifra sirve como termómetro de dos cosas al mismo tiempo: cuánto vale hoy una marca premium de motos y cuánto se enfrió el negocio desde aquella compra de 2012.

Ducati no reporta directo a Wolfsburg. Cuelga del perímetro de Audi y opera junto a Lamborghini, una estructura que le dio autonomía de marca pero que también la dejó expuesta cuando el grupo empezó a mirar qué activos son esenciales y cuáles no.

Los números de Borgo Panigale

Ducati nació en 1926 en Bologna fabricando equipos de radio. Recién en 1946 llegó a las motos con el Cucciolo, un pequeño motor auxiliar que la puso en el mapa de la posguerra italiana. Hoy su sede y su fábrica siguen en Borgo Panigale, donde también funciona Ducati Corse, el departamento de competición.

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En 2023 la marca entregó alrededor de 58.000 motos y facturó del orden de 1.000 a 1.100 millones de euros, con un margen operativo cercano al 10%. Son números sólidos para una firma de nicho, pero lejos del volumen de los grandes fabricantes.

En 2024 las entregas cayeron a la zona de las 54.000 o 55.000 unidades y la rentabilidad se comprimió. Ese es el dato que explica por qué una marca rentable puede igual terminar siendo moneda de cambio: en un mercado premium que se enfría, el múltiplo que un comprador está dispuesto a pagar baja.

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Por qué Volkswagen mira la caja

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El contexto de fondo es la reestructuración más dura que enfrenta el grupo en décadas. Hay un programa de recortes de costos multimillonario, negociaciones complejas con los sindicatos en Alemania y una revisión de plantas. La transición al eléctrico, la competencia china y la caída de márgenes presionan sobre la rentabilidad de todo el conglomerado.

En ese marco, las marcas consideradas no esenciales quedan bajo la lupa: Lamborghini, Bentley, Bugatti y Ducati. No es una lista de venta confirmada, es una lista de activos que se revisan cuando hay que ordenar las cuentas.

El antecedente de 2017

Ya hubo un intento de mover la ficha. En 2017 el grupo contrató asesores para evaluar opciones sobre Ducati y se habló de una valuación cercana a los 1.500 millones de euros, bastante por encima de la estimación actual. Sonaron interesados como Harley-Davidson, Bajaj, Hero y Eicher.

La operación nunca se concretó. La diferencia con el escenario de hoy es doble: el mercado de las dos ruedas está más frío y algunos de los compradores naturales del segmento premium atraviesan sus propios problemas financieros.

Quién podría comprar Ducati

Acá conviene separar los hechos de las hipótesis. No hay comprador confirmado ni proceso de venta anunciado oficialmente.

Lo que sí se puede leer del mercado son los perfiles posibles. Por un lado, grupos chinos con ambición premium, como Qianjiang, ligada al grupo Geely, o CFMoto. Por otro, jugadores indios con escala industrial: Bajaj, TVS, Hero, Eicher con Royal Enfield. Y en tercer lugar, fondos de inversión, que compran con una lógica distinta.

La diferencia no es menor. Un fondo de private equity busca rentabilidad y una salida a cinco o seis años. Un fabricante busca sinergias industriales, plataformas compartidas y red de distribución. Lo que le pasa a la marca después depende mucho de cuál de los dos perfiles se siente a la mesa.

También hay que descontar a un candidato que hasta hace poco parecía natural: KTM, a través de Pierer Mobility, entró en un proceso de reestructuración financiera a fines de 2024. Eso enfría a uno de los jugadores europeos con peso en el segmento.

Qué se juega Ducati Corse

Ducati compite como equipo de fábrica en MotoGP desde 2003 y es históricamente la marca más ganadora en Superbike. La competición no es un adorno: es marketing, desarrollo técnico y credibilidad de producto. Buena parte del atractivo de una Panigale en la concesionaria se explica en la pista.

Un cambio de dueño pone ese presupuesto en discusión. Los equipos de fábrica cuestan y no siempre sobreviven a un comprador que prioriza el resultado trimestral.

Qué pasa con Ducati en Argentina

Ducati tiene presencia comercial en el país con red de concesionarios y una gama que va de nakeds a deportivas y trail. No hay información local de precio ni definiciones oficiales del grupo vinculadas a este proceso: la valuación que circula es un dato del mercado europeo, no un valor de transferencia para el mercado argentino.

Un cambio de dueño tampoco implica automáticamente cambios en el catálogo ni en los precios locales. Esas decisiones dependen de la importación, del tipo de cambio y de la estrategia comercial de cada mercado.

Un activo que se define lejos de las pistas

Ducati es la marca más ganadora de la historia en Superbike y una de las pocas capaces de vender motos de más de 200 CV con lista de espera. También es, desde hace catorce años, una línea más en el balance de un grupo alemán que hoy necesita caja.

La valuación de 1.250 millones de euros marca el precio de salida de una discusión que recién empieza. Lo que se define en las próximas semanas no se juega en Borgo Panigale ni en los circuitos: se resuelve en las planillas de Wolfsburg.