Volvió a funcionar la moto italiana de 1938 con motor V8 de dos tiempos: ¿de qué se trata?
C Mirco Snaidero reconstruyó en Italia una moto casi imposible: un V8 de 500 cc, dos tiempos y compresor que nació en 1938.

En Friuli, Italia, el mecánico Mirco Snaidero presentó a finales de 2025 una reconstrucción funcional del Galbusera Toyo V8, una moto creada como prototipo en 1938 y olvidada durante casi 90 años. El proyecto original combinaba un motor V8 de dos tiempos, 500 cc, compresor y una arquitectura mecánica tan ambiciosa como difícil de llevar a producción.
La historia arranca en la Italia de entreguerras, cuando Plinio Galbusera y Marama Toyo buscaron unir dos motores V4 de dos tiempos en línea. La idea incluía cigüeñales contrarrotantes para reducir vibraciones y un sistema de sobrealimentación para alimentar los cilindros.
El resultado fue un motor V8 de apenas medio litro que entregaba 28 CV a 8.000 rpm y prometía una velocidad máxima de 150 km/h. Para 1938, esos números colocaban al prototipo en un terreno técnico muy avanzado para una moto de calle.
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Por qué el V8 de dos tiempos era tan difícil de hacer funcionar
El punto más complejo del Galbusera Toyo V8 estaba en su propio concepto. Un motor de dos tiempos depende de la precompresión en el cárter para cargar el cilindro con mezcla de aire y combustible. Con ocho pistones trabajando y el doble de explosiones frente a un cuatro tiempos, controlar ese flujo se volvía un problema enorme.

Galbusera y Toyo eligieron una solución poco común para una moto: un sobrealimentador que empujaba la mezcla directamente hacia los cilindros. A eso se sumaban dos cigüeñales sincronizados por engranajes, un embrague, una caja de cuatro marchas y un chasis capaz de soportar un conjunto mecánico cargado de piezas móviles.
La ficha técnica impresiona, pero el verdadero dato está en la dificultad de hacerlo viable. El motor prometía potencia y velocidad, aunque también exigía precisión, materiales, tiempo y recursos que el proyecto no tenía a favor.
La guerra frenó el proyecto antes de llegar a la calle
El Galbusera Toyo V8 estuvo cerca de avanzar en 1938, pero la guerra y la falta de medios lo dejaron en estado de prototipo. La moto nunca llegó a producirse y el concepto quedó archivado como una rareza técnica dentro de la historia del motociclismo.
La explicación es bastante directa: era demasiado complejo, caro y frágil para una producción real. Un V8 de dos tiempos con compresor podía resultar fascinante en un taller o en una prueba de ingeniería, pero llevarlo a la calle implicaba resolver problemas que excedían la capacidad del proyecto.
Por eso nadie volvió a intentar algo parecido con ese nivel de ambición. El Galbusera Toyo V8 quedó como una pieza de ingeniería extrema, más cerca de un experimento mecánico que de una moto pensada para fabricarse en serie.
Once años de trabajo y solo cuatro fotos como guía
Mirco Snaidero retomó el proyecto con una base mínima: cuatro fotos antiguas. Con esa referencia reconstruyó pieza por pieza el Galbusera Toyo V8 durante once años, hasta lograr que el motor volviera a funcionar.
El dato más fuerte no es solo que la moto exista otra vez, sino que haya sido reconstruida con tan poca información disponible. Sin planos mencionados, sin una unidad completa como patrón y sin una producción previa que sirviera de respaldo, el trabajo dependió de interpretar formas, proporciones y soluciones mecánicas a partir de material histórico escaso.

A finales de 2025, Snaidero mostró el resultado en marcha. La moto recupera un tipo de motor que parecía enterrado en la historia: V8, dos tiempos, 500 cc y compresor. En tiempos de baterías, autonomía y software, esta reconstrucción vuelve a poner sobre la mesa una pregunta muy concreta del motociclismo clásico: hasta dónde puede llegar una idea cuando alguien decide terminarla casi 90 años después.
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