noticias |

Al detalle: KTM 790 Adventure / R

Desde que se presentó como prototipo ya se adivinaba que KTM iba a poner en escena una trail desarrollada en torno al completo bicilíndrico de la 790 Duke. Sin embargo, no esperábamos que el modelo de producción se ibafuera a preparar en dos versiones, una con un mayor enfoque turístico y otra preparada para un uso off road más extremo.

Desde mediados de los años 80 hasta bien entrada la década siguiente se produjo el boom de las trail monocilíndricas. Sin duda, aquello fue un fenómeno social y la mayoría de los que empezamos a rodar en moto en aquel entonces pasamos por alguna de ellas. Coincidiendo con aquellas “mono” que tantas cosas nos enseñaron, también existieron otras trail muy codiciadas, pero más caras y, por tanto, menos populares. Empujadas por mecánicas bicilíndricas, estaban fabricadas a una escala superior y su rango de acción era claramente más amplio. Hablo, por ejemplo, de las Honda Africa Twin o Yamaha Super Tènèrè, motos que fueron consideradas como maxitrail, pero que ni por cilindrada, ni por peso, eran comparables con las de hoy en día.

Se puede decir que derivaban directamente de las motos con las que sus respectivas marcas competían en los más afamados rallyes africanos de entonces y, debido a esto, poseían un espíritu aventurero de gran magnitud. Sin embargo, su llama se fue apagando y las maxitrail fueron adquiriendo un enfoque cada vez más asfáltico, ganando cilindrada y peso, y elevando sus precios hasta cifras realmente altas.

Así habíamos llegado hasta nuestros días y ese tipo de motos aventureras de hace cerca de treinta años habían desaparecido del mapa. Sin embargo, KTM y Yamaha han considerado que había un nicho de mercado sin explotar y han decidido recuperar el espíritu de aquellas trail “africanas”, poniendo en escena sendas bicilíndricas de indudable atractivo que, tras haber sido presentadas en el último Salón de Milán, han generado una enorme expectación.

ESPÍRITU ADVENTURE

Como dijimos, la marca de Mattighofen aprovechó el compacto motor de dos cilindros paralelos de la 790 Duke para crear la 790 Adventure, aunque actuó sobre él para mejorar y adelantar sus cifras de par en detrimento de la potencia máxima, anunciando 95 CV a 8.000 rpm en lugar de los 105 CV a 9.000 rpm de la 790 Duke. Además, KTM preparó este modelo en dos variantes que comparten plataforma, pero que por suspensiones, neumáticos, asientos y otros componentes de menor relevancia ofrecen enfoques perfectamente diferenciados.

La Adventure estándar monta una horquilla WP APEX multirregulable con barras 43 mm y 200 mm de recorrido, mientras que la Adventure R incorpora una horquilla de la misma procedencia, pero en su caso es el sofisticado modelo XPLOR, con barras de 48 mm y un recorrido de 240 mm. También en el tren trasero hay diferencias y el amortiguador de esta última es más robusto y permite 240 mm de recorrido al eje posterior, mientras que en la versión “normal” el recorrido anunciado es de 200 mm.

La 790 Adventure posee un asiento más bajo y regulable en altura (830/850 mm) y además la zona reservada al pasajero posee más mullido y, por tanto, está más elevada con respecto a la del piloto. También se distingue por unos neumáticos Avon AV54 Trailrider de dibujo poco profundo, aunque sus medidas coinciden con las de la versión R (90/90-21” y 150/70-18”). Otros elementos que la diferencian son la pantalla alta, la parrilla portaobjetos preparada para montar un baúl, las asas para pasajero, y los retrovisores más dimensionados, así como el guardabarros delantero situado en una posición más baja.

Por su parte, la 790 Adventure R cuenta con un asiento más plano y más indicado para practicar una conducción off road, con una altura de 880 mm en la zona del piloto. También los neumáticos Metzeler Karoo 3 con tacos marcados confirman las aspiraciones más camperas de esta versión. El guardabarros delantero elevado, la más escueta parrilla trasera y los retrovisores más livianos son otros elementos que distinguen a esta R.

ELECTRÓNICAS

Como buenas motos modernas y al igual que la 790 Duke, las Adventure y Adventure R poseen una electrónica muy avanzada, con varios modos de motor, ABS con asistencia en curva y modo off road, así como control de tracción regulable, desconectable y con modo “Rally” (opcional en la 790 Adventure). También incluyen freno motor MSR que funciona en combinación con el embrague PASC con sistema antibloqueo. La instrumentación está formada por una pantalla TFT muy completa que incluye el sistema de conectividad KTM My Ride.

En opción la variante convencional puede incorporar Quickshifter+ que ayuda a cambiar de marcha en ambos sentidos, control de velocidad automático y modo de motor Rally. En el caso de la 790 Adventure R es de serie y opcionalmente puede montar control de velocidad automático. Está claro que las aspiraciones de cada una son marcadamente diferentes y apuntan a públicos en los que la exigencia de cada piloto determinará cuál se acomoda mejor a sus necesidades y preferencias.

Dejanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También podría interesarte: