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Así fabrica BMW sus trail GS y casi 1000 motos por día en Alemania

Nos metemos a espiar por un rato en la fábrica principal de BMW en Alemania, donde se fabrican casi mil trail GS por día. ¿Cómo las hacen?

Si hay una materia en la que los alemanes son auténticos expertos, es en fabricar vehículos. En las cuatro ruedas tienen varias referentes en diversos segmentos, y en motos BMW es sin dudas un peso pesado cuando de potencias se habla, especialmente en la gama trail dominada por las exquisitas GS. La última versión presentada, la BMW R 1300 GS 2023es la cúspide del rendimiento y representa todo el potencial de la firma hecha moto, que se traduce en un importantísimo caudal de ventas y el respeto de todo un mundo de ususarios propios de la marca y ajenos también.

BMW R 1300 GS

Ahora bien, una moto como la GS requiere un trabajo casi artesanal a la hora de fabricarla, ya que todo debe estar calculado al milímetro y probado con exactitud para que el resultado final sea indiscutiblemente el mejor. ¿Y cómo hace BMW para que cada unidad que sale de sus fábricas tenga calidad suprema? Ese secreto radicaba en sus líneas de montaje, hasta hoy: en este video de unos 18 minutos podremos disfrutar de un detallado recorrido por la planta de BMW de Berlín, en Alemania. 

Este documental realizado por la productora FRAME nos brinda un paseo por la fábrica alemana y enseña cómo BMW Motorrad fabrica la nueva GS en poco más de 15 minutos, además de otros tantos modelos de la firma. Para contextualizar un poco dónde nos estamos metiendo, desde 1923 y hasta 2022, los alemanes habían vendido 2.4 millones de motos… Demencial, y eso que ente año y monedas que pasó habrá aumentado a paso agigantado. Lógicamente, el primer paso para crear una moto es diseñar la estética en general, crear un boceto de ella, como es natural.

La fábrica alemana de BMW Motorrad tiene dos plantas bien diferenciadas: una automatizada y otra manual, donde conviven toda la maquinaria y unos 2 mil empleados que, a máximo rendimiento, logran sacar adelante unas 900 motos al día. Cabe destacar que en esta planta puntualmente se fabrican todas las motos de BMW, excepto la G310. Una vez finalizado el diseño y maquetado la moto en arcilla, llega el turno de hacerla real y comenzar a atravesar la línea de montaje. Este recorrido, a más de uno le va a gustar tanto como a nosotros.

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Fabrica BMW trail GS

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El primer paso, complejo ya que requiere la coordinación de muchos otros pequeños pasos de manera simultánea, es tener preparado el chasis de la BMW GS, fabricado en base a un bastidor principal de chapa de acero y un subchasis trasero de fundición de aluminio. Estos los prepara una máquina con mucha precisión para garantizar la estabilidad.

De ahí pasamos a los motores bóxer. BMW pone especial énfasis en los pistones, donde un operario los prepara y comprueba antes de insertarlos en los orificios del cilindro siempre con lubricante para no rayar las paredes. Como nota, por cada operación que hacen, limpian el interior de los cilindros para evitar que queden virutas de metal. Esta parte ilustra la especial atención al detalle que BMW presta en todas sus creaciones, y nada se toma a la ligera.

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En otra área de la planta preparan la transmisión, pieza que junto con el motor consisten una de las características distintivas de BMW. Para garantizar que cada pieza goce de precisión, utilizan una prensa vertical y luego un robot aplica silicona para sellar la caja de cambios antes de acoplarla al motor bóxer de la GS. Cada motor es apretado por robots automáticos que garantizan el torque necesario.

BMW R 1300 GS

El siguiente paso es acoplar el embrague al motor y la transmisión con ese ya clásico cardán. La parte final consiste en aplicar pintura a cada una de las piezas de la moto por separado, ya que cada una de las BMW que salen tiene un color distinto y sus piezas se pintan por separado. El proceso de pintura es manipulado por un operario que maneja un robot, pero que también es automático. Ahora sí, todo está listo y podemos pasar al cierre perfecto: el armado final, donde el rompecabezas se completa.

Aquí es donde el chasis recibe al motor bóxer característico de BMW, con su embrague y su transmisión ya ensamblada, y se procede a completar cada uno de los apartados de la moto como parte ciclo, con sus suspensiones, frenos y ruedas específicas para cada modelo, electrónica en general y equipamiento con sus pantallas TFT y el acabado final con el asiento y revestimiento en colores. Por último, la BMW 0km que se entrega en concesionario en realidad no es «cero kilómetro», ya que antes se testea en un banco de pruebas para comprobar que todo está bien ensamblado y se pone en marcha al motor.