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Al detalle: Ducati Scrambler 1100

La nueva Ducati Scrambler 1100 viene a completar la gama de esta icónica familia presente en la marca de Borgo Panigale desde los años 60. Cuenta con un motor más potente y dócil para que te dejes llevar a donde sople el viento.

La 1100 monta el bicilíndrico en L de dos válvulas por cilindro refrigerado por aire-aceite que ya llevaban la Monster y la Multistrada. Si bien conserva de este la configuración, pistón, bielas, distribución y poco más, el resto de los componentes del motor son de nueva factura o bien han sido rediseñados. El trabajo se ha centrado en un funcionamiento más suave y dulce en toda la gama de revoluciones y en conseguir una curva de torque lo más plana posible que se traduce en un empuje constante y eficaz sin baches de potencia ni tirones.

La electrónica de última generación está presente en la 1100 y el acelerador Ride by Wire contribuye a ese dulce funcionamiento al que nos referimos, pero sobre todo permite a esta Ducati disponer de cuatro niveles de control de tracción, más el desconectado total, así como de tres modos de conducción: Active, Journey y City. En los dos primeros dispondremos de los 86 CV de potencia máxima, mientras que en el modo City tendremos 75 CV. Sin embargo, los avances en la electrónica no se quedan ahí. La Scrambler incorpora una unidad de medida inercial Bosch que analiza los distintos parámetros para saber en todo momento qué está haciendo la moto. El análisis de todos esos datos a través de algoritmos matemáticos actúa sobre la inyección de combustible y las mariposas tras recibir las órdenes del control de tracción cuando estamos acelerando o sobre el sistema de frenos anti-bloqueo a la hora de frenar. Por primera vez una Scrambler cuenta con el sistema de asistencia de frenada en curva ABS Bosch 9.1MP.

El chasis en tubo de acero sigue las líneas de la Scrambler 800, con la particularidad de que el subchasis ha sido realizado en aluminio fundido y cumple una misión tanto estructural como estética. Al albergar un motor de mayor capacidad, 1.079 cc, las cotas del chasis se han visto alteradas y la distancia entre ejes es ahora un poco mayor gracias a un basculante de aluminio más grande y robusto.

Las suspensiones, multirregulables en ambos trenes, vienen con un tarado algo duro de serie que te permite disfrutar de un ritmo alegre en carretera con un comportamiento impecable, salvo cuando encuentres algún pliegue notable en el asfalto o algún bache pronunciado. Allí hay que estar atento y sujetar con firmeza el manillar porque la horquilla delantera se quejará sacudiendo la dirección. Claro que lo mejor es evitar pasar por encima en la medida de lo posible. Para poder reaccionar a tiempo, el sistema de frenos es de lo mejorcito: doble disco de 320 mm delante con pinzas Brembo monobloque de anclaje radial y disco trasero de 245 mm. Toda la familia monta de serie unos Pirelli Scorpion Rally STR que encajan y realzan la personalidad de esta Scrambler brindando un muy buen comportamiento en seco y en mojado.

La posición de conducción está muy lograda, para los que ronden el 1,75 m la triangulación manillar-estribos-asiento es perfecta. Desde la derecha se puede jugar en marcha con el menú para seleccionar los tres modos de conducción. Estos a su vez se pueden configurar a gusto también con la moto parada. En el velocímetro digital de nueva factura se muestra el modo de conducción y el nivel de control de tracción además del indicador de combustible, temperatura ambiente, revoluciones del motor, cuenta kilómetros, parciales y autonomía.

En la parte horizontal que se une a la esfera se hallan el indicador de marcha y el velocímetro. También hay conexión Bluetooth para el móvil lo que permite visualizar en la pantalla las llamadas. Debajo del asiento dispone de un conector USB para cargar el teléfono. Como se observa en las fotos, el cable de freno delantero sale desde la bomba y pasa por encima del velocímetro. Lejos de ser un descuido, este detalle ha sido hecho con la intención de recordar a las primeras Scrambler. La iluminación tampoco ha sido ajena al diseño. Cuenta con un faro delantero de tecnología led y luz diurna en forma de anillo que le da un aspecto vanguardista.

La ergonomía es muy agradecida con el piloto sea cual sea de su altura.

 

A diferencia de la Scrambler 800, la 1100 cuenta con las dos salidas de los escapes debajo del colín, uno a cada lado.

 

Las cachas laterales del depósito de combustible de 15 litros son desmontables e intercambiables.

 

El diseño del tablero digital es muy completo pese a su sencillez. El cable de freno por encima le da un look clásico de los años 60.

 

El tacto de su parte ciclo es deportivo y divertido. Algo seco en ciudad sobre baches.

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