Esta moto es una alternativa a la Honda Monkey: más chica, pero muy bien equipada
Una marca de origen belga lanzó a su mercado una llamativa moto urbana con un marca estilo neo-retro.

La Bluroc X-Bongo 50 es una pequeña moto se presenta como una nueva propuesta dentro del segmento de baja cilindrada, pensada para quienes priorizan la facilidad de uso en el día a día. Podría colocarse como una alternativa un poco más accesible que la mítica Honda Monkey, la “fundadora” de este segmento.
Con una clara inspiración en las motos urbanas de los años 70, este modelo adopta una estética neo-retro que recupera rasgos clásicos, pero reinterpretados con soluciones técnicas actuales, evitando caer en un ejercicio puramente nostálgico.
No te pierdas nada del mercado de las motos → Seguinos en Google!
Bluroc, una marca de origen belga, amplía así su oferta con una moto que no solo apunta al público que busca un vehículo accesible y funcional, sino también a quienes valoran el diseño como un elemento central. En su catálogo también existe una versión de 125 cc de la X-Bongo, que por prestaciones compite de manera directa con la Honda Monkey, reforzando la ambición de la firma dentro de este nicho urbano de fuerte impronta estética.
Cómo es la Bluroc X-Bongo 50, la alternativa a la Honda Monkey
En el plano visual, la X-Bongo 50 se distingue por sus formas angulares y un porte bajo y musculoso, una combinación que le otorga una presencia marcada pese a sus dimensiones compactas. Los gráficos inspirados en el mundo de la competición refuerzan ese carácter juvenil y dinámico, mientras que la iluminación mantiene un planteo clásico con faros LED redondos tanto adelante como atrás. Este recurso no solo remite a modelos históricos, sino que también asegura una correcta visibilidad y una identidad clara en el tránsito urbano.

El corazón de la Bluroc X-Bongo 50 es un motor monocilíndrico horizontal de 50 cc, de cuatro tiempos, refrigerado por aire y con dos válvulas. Está alimentado por inyección electrónica y homologado según las normativas medioambientales vigentes. Asociado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades, entrega una potencia máxima de 3,2 CV a 8.000 rpm, con una respuesta suave y progresiva pensada para simplificar la conducción cotidiana. El empuje disponible a bajo régimen la vuelve especialmente práctica en ciudad, favoreciendo un uso relajado, de bajo consumo y mantenimiento sencillo.
El diseño general prioriza la agilidad y la comodidad. Su bajo peso en orden vacío, de 96 kilos, junto con unas dimensiones contenidas, facilitan las maniobras en espacios reducidos y el desplazamiento en entornos congestionados. La altura del asiento, que se ubica entre los 735 y 780 milímetros, contribuye a que sea accesible para un amplio rango de usuarios, reforzando su carácter urbano y amigable.
Esta moto adventure de entrada de gama mejoró su equipamiento, pero sigue siendo muy accesible
En cuanto a la parte ciclo, la X-Bongo 50 recurre a una horquilla hidráulica invertida en el tren delantero, mientras que atrás equipa dos amortiguadores de aceite con resorte y precarga ajustable. Este conjunto busca un equilibrio entre firmeza y confort, filtrando de manera correcta las imperfecciones del asfalto sin perder estabilidad. El sistema de frenos está compuesto por discos en ambas ruedas, una solución coherente con su planteo moderno y orientado al uso diario, apoyado además por neumáticos de 12 pulgadas que refuerzan su agilidad.

A pesar de su apariencia clásica, el equipamiento deja en claro que se trata de una moto actual. El tablero de instrumentos LCD de formato redondo asegura una buena legibilidad en distintas condiciones de luz y se complementa con un puerto USB impermeable ubicado en el manillar, un detalle práctico para el uso cotidiano. Con una capacidad de almacenamiento de 8 litros y una distancia entre ejes de 1.155 milímetros, la Bluroc X-Bongo 50 se posiciona como una opción funcional y coherente.
De este modo, la X-Bongo se consolida como una alternativa europea que combina diseño, practicidad y tecnología básica moderna, apuntando a un público urbano que busca algo más que un simple medio de transporte, y que ve en modelos como la Honda Monkey un referente a desafiar desde una identidad propia.



