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Frente a frente: Deportivas medias

HONDA CBR650R | KAWASAKI NINJA 650

Firmas potentes como Honda y Kawasaki continúan apostando por un derroche en nuevas tecnologías aplicadas a sus vehículos, por lo que nuestras dos protagonistas no son ajenas a ello, pero sí soportan el peso de la viabilidad del producto en un segmento duro de pelar.

La que fuera máximo exponente del segmento de las deportivas, aquella CBR600F de indudable éxito a fines de los años 80 y toda la década del 90 y la primera del nuevo milenio, ha acabado bifurcándose en un modelo «doble erre» ya desaparecido del catálogo de la firma del ala dorada, y otra variante más comedida en prestaciones y componentes, tras el paso de motos inconfundibles como lo fueron las Hornet y las CBF. Hoy día, la CBR650R recoge testigos de diferentes vías de desarrollo para llegar a la moto que tenemos aquí. Un duro trabajo que merece su reconocimiento.

En el caso de Kawasaki, el «castigo» de las normas antipolución no ha sido tan estricto en su extensa oferta de catálogo. La marca verde mantiene orgullosa la ZX-6R con su ya mítica cilindrada 636. Mientras tanto, el extraordinario número de ER-6n y F vendido hasta la llegada de la posterior Z650 ha demostrado la inteligente capacidad de Kawasaki para adaptarse a los tiempos que corren. Una moto básica, funcional, suficientemente potente y fácil de pilotar que para las nuevas generaciones ha supuesto una excelente moto escuela, dando la formación suficiente como para acceder a motos de mayor cilindrada y calado motociclista. El resultado es miles de usuarios satisfechos repartidos por cada rincón del planeta.

Y así llegamos hasta la Ninja 650 de esta prueba. Una moto que, como ya sucediera con la ER-6f, viene a complementar a la Z650 de aspecto naked. Una base prácticamente común y un carenado afilado al estilo Kawasaki del Mundial de Superbike consiguen una deportiva media de hoy, o dicho con otras palabras, una más que interesante sport turismo de acceso a futuras motos mayores o, simplemente, una forma de entender la pasión sobre dos ruedas desde la vertiente sport sencilla, económica en su mantenimiento, adaptada prácticamente a la totalidad de uso que se le puede dar a una moto de carretera.

La CBR650R es lo que fue, salvando muchas distancias, aquella CBR600F que nos enamoró a todos en la década de los 80 pero, sobre todo, a principios de los 90 con una afilada, agresiva, ligera y potente supersport de segunda generación. Como ya se ha comentado, hablar de esta moto como de una deportiva pura no es obedecer a la verdad plena. Para conseguir una moto fiel a esta denominación, tendrás que acercarte al mundo de las superbikes con las CBR de litro. De modo que tomemos a esta 650 como lo que realmente es, una sport turismo muy capaz, más acorde con la generación «efe» que con la «erre», pero que retoma lo mejor de la primera, una ergonomía y utilidad totales, y algo muy valorado en la segunda, el aspecto agresivo y afilado de unas líneas que hablan «más y mejor» en primera persona que a través de una foto de catálogo.

Sin duda otra de las tarjetas de presentación de la Honda es su motor. La generación CB ha sido y continuará siendo una de las abanderadas de la marca más potente del mundo de la moto. De ahí el interés por mantener esta configuración de cuatro cilindros en línea; ardua tarea frente a las restricciones antipolución, pero desde luego todo un reto al que no podemos hacer otra cosa que aplaudir.

Su comportamiento y finura van más allá que en cualquier otro tipo de propulsor. No solo es agradable al tacto, sino también al oído. Despierta los sentidos. Como se puede comprobar, la fama de ofrecer una respuesta exquisita en sus motores tetracilíndricos no se ha configurado de la noche a la mañana, sino a lo largo de generaciones de motos con un mismo fin: agradar al usuario para alcanzar ese nexo de unión con la marca tan valorado en los departamentos de marketing de cualquier gran firma.

A ello hay que sumarle, respecto a la CBR anterior, el empleo de un embrague antirrebote, lo que se valora de forma especial si te atrevés a rodar en cualquier circuito. Nosotros lo hemos hecho y lo cierto es que a la versión precedente tenías que forzarla a tope e incluso así tampoco se mostraba remolón el embrague a funcionar en fuertes retenciones hasta llegar a provocar el rebote de la rueda trasera. Lo cierto es que con la nueva 650 te olvidás de cualquier atisbo de duda. Solo tenés que pilotar concentrándote en cada trazada para llegar, apuntar, frenar, entrar y abrir gas de nuevo con la mirada puesta donde quieras llevar a esta Honda.

En carretera, las frenadas de emergencia mientras aprovechas la retención del motor, ahora son tan sencillas como seguir la secuencia de trabajo en una situación así. La CBR es una moto fiel que sigue tus pasos con rigor siempre que no se fuerce la maquinaria como si te encontraras a los mandos de una «vieja» CBR600RR, con una suspensión multiajustable, sobre todo en el tren delantero, compensando peso y tipo de conducción sobre una horquilla «moldeable». Aquí no podrás afinar, pero al menos el trabajo ofrecido por la Showa invertida no deja indiferente en situaciones, digamos, estándar, tal y como sucedía, por cierto, en la anterior versión, aunque al menos hemos ganado en el tren delantero varios pasos en detalles como la nueva unidad invertida, además de las pinzas de anclaje radial. Aquí se han dado auténticas zancadas en calidades y aspecto general.

Una línea parecida de acierto encontramos en la instrumentación. El display digital de la Honda se encuentra a «años luz» del anterior. Hoy disponemos de una pantalla donde datos como la temperatura del líquido refrigerante se presentan como novedad en este modelo. Aun así y con todo, la superficie de la pantalla resulta un tanto contenida, comprimiendo en exceso la información disponible y dificultando la lectura en un rápido vistazo.

De todos modos, la conclusión que se obtiene con el paso de los kilómetros es el buen hacer general de una moto agradable a tope. Embrague, shifter, frenos, suspensiones, asiento y manillar en un plano correcto que no fuerza ninguna parte del cuerpo… La CBR650R está ideada para que no eches en falta nada si realmente vas a querer hacer un poco de todo, incluso con pasajero; algo que no todos pueden decir con demasiada alegría.

COLORES DE GUERRA

Sin ir más lejos, la Ninja 650 prefiere aportar un aspecto más afilado y minimalista en la zaga que la CBR650, consiguiendo como resultado una imagen compacta y agresiva, aderezada con los colores de guerra derivados de la decoración KRT del equipo oficial del WSBK. Con todo, el resultado es un pasajero no tan agradecido como el que ocupa el asiento trasero de la Honda. Sin embargo, la apuesta de la firma verde ha sido la de dar un toque más racing a su sport turismo media.

Los genes Z son evidentes en detalles como la tapa de llenado del depósito de combustible o el alumbrado LED trasero con forma de «zeta» marcando el territorio… Son detalles que, incluso varios años después de su aparición, siguen llamando la atención por donde se circule. La posición sigue las pautas de una buena sport turismo, sin forzar piernas, espalda ni muñecas. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con la CBR, la Ninja ofrece la opción de situar, con herramienta, la cúpula más alta en busca de protección efectiva. Si no lo hacés, no te quedará otro remedio que estirar el motor empalmando marchas en la recta de un circuito aplanado sobre su depósito.

En condiciones «outdoor», la Kawa disfruta aprovechando los bajos y medios de un motor siempre dispuesto a darte potencia útil a cualquier régimen. Esto en ciudad resulta primordial y hasta adictivo, si no te gusta jugar demasiado con el cambio y el embrague. Lo cierto es que, en ambas motos, circular a velocidad legal mientras se suben marchas a medio régimen sin embrague es una delicia, cortando gas en la Kawa y sin siquiera hacerlo con la Honda. Con espacio por delante, el pulso del motor «zeta» marca su carácter, prefiriendo no llegar a la zona roja para quedarte con lo mejor de él unas vueltas más abajo. Suspensiones y frenos cumplen con componentes ideados para un uso medio, sobrado si no se aprieta el ritmo, algo justo si se decide hacerlo. Sus virtudes se encuentran más allá de los extremos y esta Ninja 650 sabe muy bien cómo exprimirlas en busca de diversión.

CONCLUSIÓN

Después de haber rodado con estas dos deportivas de fácil acceso, uno se pregunta si realmente las diferencias que existen entre ambas marcan el camino hacia una u otra. Hemos comprobado que las cifras de peso y potencia quedan compensadas por sus buenas maneras, y si hay algo que las une es, precisamente, la «economía de guerra».

Honda decidió años atrás continuar con la senda de la estirpe CB en su gama media, lo que suponía actualizar su tetracilíndrico a la normativa europea de emisiones. El camino ha obligado a adoptar detalles técnicos como el empleo de suspensiones básicas y un motor de rendimiento contenido, siempre teniendo como referencia al propulsor que animó en su momento a la última CB600 Hornet.

En el caso de la Ninja 650, su apellido lo dice todo, también la estética KRT Réplica. Sin embargo, la nueva generación del motor twin paralelo nos deja con un sabor de boca muy parecido al anterior ER-6, aunque ligeramente actualizado para maximizar su rendimiento en la zona baja y media. Arriba ha perdido muy poco, no es el que era en la estirada final; otra cuestión es que lo eches o no de menos.

En caso de adentrarte en el noble arte del pilotaje deportivo, ambas responderán con gran energía ante el reto. Los estirones finales ya son historia en motores como los que aquí tratamos. Ahora prima el consumo de combustible, mientras que los materiales que las rodean se hacen valer de tecnología LED, ABS, embrague antirrebote y luces de emergencia en fuertes frenadas. Todo esto las convierte en opciones muy seguras y atractivas para un muy amplio rango de público. Mientras no exijas demasiado en conducción deportiva a las suspensiones o al motor en la zona alta, siempre que todo quede compensado y equilibrado, la satisfacción quedará garantizada. Selecciona «aplicar memoria selectiva» en el menú de arranque y… a rodar.

One thought on “Frente a frente: Deportivas medias

  1. Daniel dice:

    Esto si que es claro, hace poco en Colombia la marca de motos Kawasaki lanzó su nuevo producto la Z400 donde es un nuevo escalón en tecnología automotriz.

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