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Honda Transalp 750: así funciona el nuevo E-Clutch que redefine la experiencia de manejo

Repasamos las claves del nuevo sistema de Honda, de la mano de dos especialistas de la marca.

Honda Transalp E-clutch

La Honda XL750 Transalp suma una de las innovaciones más interesantes del momento dentro del segmento adventure: el sistema E-Clutch. Presentado en el marco del Travel Fest 2026, este desarrollo propone un punto intermedio entre la conducción tradicional y la automatización total, con una premisa clara: simplificar el manejo sin perder el control.

Durante el evento, Rodrigo Baltazar, Ejecutivo de Ventas de Honda Motos Argentina, y Andrés Alba, Jefe de Producto de la marca, detallaron desde el punto comercial y técnico cómo funciona este sistema.

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Honda Transalp 750 E-Clutch: Un embrague automático, pero no una caja automática

A simple vista, la nueva Transalp presenta cambios estéticos -nuevas gráficas y colores-, pero la verdadera novedad está en su mecánica. El E-Clutch no debe confundirse con el sistema Dual Clutch Transmission (DCT) que Honda utiliza en modelos como la Africa Twin.

«Es un embrague automático, no una caja automática», aclaró Baltazar. Esto significa que la moto no cambia de marcha por sí sola. El conductor sigue decidiendo cuándo subir o bajar cambios, pero puede hacerlo sin accionar la maneta de embrague.

Honda Transalp E-clutch

En la práctica, el sistema permite iniciar la marcha, subir y bajar cambios sin utilizar el embrague, gracias a una gestión electrónica que interpreta las acciones del piloto. A diferencia de un quickshifter convencional, el E-Clutch ofrece una intervención más completa y refinada.

Honda Transalp 750 E-Clutch: Cómo funciona en la conducción real

El sistema se gestiona desde la pantalla TFT de 7 pulgadas, donde se puede activar o desactivar fácilmente. Incluso permite ajustar la sensibilidad del cambio en tres niveles (suave, medio y duro), tanto para subir como para bajar marchas.

Según Baltazar, la lógica es clara: «La moto te va a sugerir cuándo pasar de marcha, pero la decisión siempre es del usuario». Es decir, si el piloto decide mantener una marcha hasta el corte, la moto no intervendrá.
Por su parte, Alba detalló el funcionamiento práctico: «Si queremos salir en primera, simplemente ponemos el cambio sin tocar el embrague y la moto avanza. Todo ese trabajo lo hace el sistema por nosotros».
Además, el E-Clutch mantiene el embrague antirrebote y mejora la suavidad en las reducciones, que se perciben más progresivas y controladas.

Adaptado a cada tipo de uso

Uno de los aspectos más interesantes es su capacidad de adaptación. En uso urbano, el modo «soft» permite cambios más sensibles, ideales para conducción relajada o con calzado liviano. En cambio, para off-road, el modo «hard» evita cambios involuntarios, algo clave cuando se utilizan botas rígidas.

Baltazar lo explicó con un ejemplo concreto: «En off-road, con botas duras, podés pisar sin querer la palanca. Con este sistema, eso no pasa: tenés que dar una orden clara para que la moto ejecute el cambio».
Este detalle no es menor, ya que reduce riesgos en situaciones complejas, como pendientes o terrenos irregulares.

Manual o automático: el usuario elige

Otra de las claves del E-Clutch es su versatilidad. El sistema puede desactivarse por completo, devolviendo a la moto su funcionamiento tradicional.

Honda e-clutch

«Si no te gusta o no te adaptás, lo desactivás y usás la moto como siempre», remarcó Baltazar. Incluso, el sistema permite volver temporalmente al uso manual simplemente accionando la maneta de embrague.
Alba agregó: «Esto reduce la fatiga en el tráfico intenso, donde estamos constantemente usando el embrague, pero también permite disfrutar de una conducción más técnica cuando se lo necesita».

Precio y posicionamiento

En el mercado argentino, la Transalp con E-Clutch se posiciona con una diferencia mínima respecto a la versión convencional. Según lo informado en el evento, el modelo base se mantiene en torno a los USD 17.500, mientras que la variante con este sistema ronda los USD 18.000.

Un detalle relevante es que esta versión ya incluye quickshifter y cubre cárter, elementos que en la versión estándar son opcionales. En ese contexto, el salto tecnológico no implica un incremento significativo en el costo final.

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