¿La nueva KTM 390 Adventure R es una buena opción de compra?: tres claves para entenderla mejor
Analizamos el ultimo lanzamiento de KTM para el segmento adventure: ¿es la mejor equipada de su categoría?

Tuvimos la posibilidad de conocer más de cerca la nueva KTM 390 Adventure R, un modelo que llega con la intención de redefinir su posición dentro del segmento trail con respecto a su antecesora.
A partir de ese primer acercamiento, aparecen tres puntos fundamentales que conviene analizar antes de considerarla como una opción de compra.
Tres claves de la KTM 390 Adventure R: un concepto nuevo
La primera clave está relacionada con las diferencias respecto de la 390 anterior. No se trata de una simple evolución: es una moto completamente nueva, y las diferencias van más allá de los datos técnicos, sino que se trata de un concepto distinto.

La versión previa permitía encarar aventuras sobre distintos tipos de terreno, pero estaba pensada en mayor medida para ofrecer confort y para ser una propuesta polivalente a partir de su rueda delantera de 19 pulgadas, su centro de gravedad bajo y su posición de conducción.
Esta nueva 390 Adventure R deja ese enfoque a su hermana, la versión X, y se orienta hacia una combinación particular que hoy está ganando terreno en el mercado: por un lado, las trail livianas -como la CFMoto 450 MT, la Royal Enfield Himalayan o la Moto Morini Alltrhike 450- y, por el otro, las motos con estética y capacidades rally que también crecieron en popularidad en los últimos años, como las nuevas Kove 450 rally o la Fantic XEF 450, por nombrar algunas que se comenzaron a vender recientemente en nuestro mercado.
La 390 Adventure R se ubica justo en el medio, sin ser una 450 con motor derivado del motocross ni una adventure de gran porte, y esa ubicación intermedia se confirma en su parte ciclo. Su despeje al suelo es de 272 mm, muy por encima de los 200 mm que suele ofrecer el la media de segmento trail. Además, cuenta con un recorrido de suspensión de 230 mm, tanto adelante como atrás, lo que refuerza su intención de diferenciarse dentro de su categoría.
Motor que le gusta el off-road
El segundo punto clave es su motor, íntimamente ligado a este nuevo concepto. Se trata de uno de los monocilíndricos más reconocidos de la baja cilindrada de KTM, valorado por su eficiencia sin resignar potencia. La cilindrada pasó de 373 cc a 398,7 cc como consecuencia de las nuevas homologaciones y normas de emisiones, aunque la marca consiguió mantener la potencia en 44 caballos, igual que en la versión anterior.
Esto la deja prácticamente a la altura de propuestas como la CFMoto 450 MT, que declara 44 caballos, e incluso por encima de otros monocilíndricos como los de Royal Enfield Himalayan (40 CV). Asociado a la electrónica y a las características propias de un monocilíndrico, este motor promete un comportamiento especialmente divertido en caminos off-road, con buena presencia de potencia en bajo, como pasó siempre con este LC4.

A diferencia de los bicilíndricos, que suelen trabajar con mayor comodidad a altas revoluciones durante períodos prolongados, este monocilíndrico fue desarrollado originalmente para la 390 Duke G3 y puede sostener altas velocidades, pero con una personalidad más orientada al uso fuera del asfalto. Esa orientación confirma que esta 390 Adventure R apunta con claridad a un perfil más aventurero y exigente.
Una cuestión de peso
El tercer aspecto determinante es su peso en orden de marcha, donde aparece una diferencia notable frente a su generación anterior y, sobre todo, frente a sus competidoras directas. La 390 anterior tenía un peso de 161 kg en seco. Esta nueva versión R declara 165 kg en seco y 176 kg con el depósito lleno.
Según los datos relevados en nuestra Guía de Compras de motos trail elaborada junto a MercadoLibre, la mayoría de las opciones del segmento oscila entre los 190 kg y cifras superiores. La nueva 390 Adventure R se diferencia entre 10 y 20 kg respecto de la competencia, una ventaja considerable que responde a un trabajo estructural preciso.
KTM vuelve a apoyarse en su reconocido chasis de acero al cromo-molibdeno, rígido y liviano, y evita incorporar elementos innecesarios. La moto incluye cubrepuños y cubrecárter, pero prescinde de accesorios que suman peso; incluso sustituye las asas traseras para el acompañante por una tira de cuero ubicada en el asiento. Son detalles simples, pero que generan una diferencia concreta en la dinámica de una moto con un peso tan contenido.
Frente a las motos rally, su peso es apenas mayor, un indicador del equilibrio que logró KTM en esta nueva generación
En síntesis, las tres claves para analizar la KTM 390 Adventure R como una opción de compra pasan por su cambio conceptual, que la sitúa entre las trail livianas y las motos rally; por su motor, que anticipa un mejor desempeño fuera del asfalto sin dejar de ser apto para viajar; y por su peso, el más competitivo dentro del segmento Adventure.



