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La Fireblade Repsol de James May, con 9.405 km, se subasta por más de 10.000 euros

La venta se resuelve en Collecting Cars, una plataforma online especializada en autos y motos coleccionables, con fotos del estado real, historial y pujas en vivo.

La Fireblade Repsol de James May, con 9.405 km, se subasta por más de 10.000 euros

Si querés entender cómo se mueve el mercado de superbikes coleccionables, mirá lo que acaba de salir del garaje de James May. La Honda CBR1000RR Fireblade Repsol 2013 tiene 9.405 kilómetros, no muestra signos de modificaciones y las pujas ya superan los 10.000 euros. La combinación de dueño famoso y unidad casi de museo convierte el remate en una radiografía de lo que empieza a pagar el coleccionismo de deportivas de los 2010.

Una Fireblade de 178 CV con pocos kilómetros reales

La CBR1000RR de 2013 pertenece a la generación renovada por Honda en 2012. Bajo el carenado con los colores del equipo Repsol Honda MotoGP convive un motor de cuatro cilindros en línea, 999 cc, que entrega alrededor de 178 CV y 114 Nm de torque.

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La base ciclística también recibió ajustes en esa actualización. La horquilla invertida es una Showa Big Piston Fork, el amortiguador trasero trabaja con sistema Unit Pro-Link y el chasis mantiene la doble viga de aluminio. En orden de marcha, la moto ronda los 199 a 200 kilos según la versión con o sin ABS. Lejos de los 220 kilos de una naked de media cilindrada, el conjunto apunta a una conducción precisa y a una entrega de potencia contundente en pista. Honda vendió esta generación como una evolución centrada en la precisión antes que en la potencia bruta, un enfoque que la mantuvo competitiva hasta la llegada de la CBR1000RR 2017.

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Captain Slow y una superbike que pica distinto

James May no es el nombre que primero aparece cuando se habla de motos: su figura quedó asociada a los autos de Top Gear y The Grand Tour, y su apodo Captain Slow describe un estilo de conducción opuesto a lo que sugiere una Fireblade de 178 CV. Ese contraste es parte del atractivo de la subasta.

El apodo no es casual. May construyó su fama con un estilo pausado en pantalla, lejos de los récords de vuelta, y que una superbike de esta cilindrada formara parte de su garaje alimenta la curiosidad de los coleccionistas. La moto, sin embargo, no tiene marcas de haber sido usada como herramienta de track day. Los 9.405 kilómetros que muestra el odómetro hablan de un uso ocasional, lejos del desgaste que suele castigar a una deportiva de más de diez años. La publicación de la subasta no menciona daños, reparaciones ni modificaciones relevantes, lo que refuerza el valor de la unidad como pieza de colección.

La subasta en Collecting Cars: puja por encima de 10.000 euros

La venta se resuelve en Collecting Cars, una plataforma online especializada en autos y motos coleccionables, con fotos del estado real, historial y pujas en vivo. Al momento de publicarse esta nota, las ofertas ya superaban los 10.000 euros, un valor que no incluye impuestos ni gastos de importación para la Argentina.

No hay confirmación de que esta Fireblade vaya a pisar suelo argentino. La subasta se maneja en euros y la logística queda a cargo del comprador; cualquier cifra en pesos que se lea en redes es especulación. Lo concreto es que el mercado internacional de deportivas de los 2010 empieza a distinguir unidades con bajo kilometraje, estado original y dueño famoso.

Deportivas de los 2010: ni clásicas ni baratas

La generación 2012-2016 de la CBR1000RR salió a pelear de igual a igual con la Yamaha YZF-R1, la Kawasaki ZX-10R y la BMW S1000RR. No es todavía un clásico consolidado como las deportivas de los 90, pero las unidades más cuidadas ya generan sobreprecios en subastas.

El caso de la Repsol de James May funciona como termómetro. Reúne tres condiciones que los coleccionistas buscan al comprar una moto de esa década: pocos kilómetros reales, ausencia de modificaciones y una procedencia documentada. En ese sentido, la moto no se ofrece como una deportiva de uso diario: es una pieza para sumar a un garaje o para circular en track days con la conciencia de que cualquier kilómetro extra le resta valor de reventa. La puja abierta dirá cuánto vale ese combo en euros, sin traducción al mercado local.