¿El motor de la Bajaj Rouser NS400Z es igual al de la Dominar D400? Sensaciones, velocidad y consumo
Luego de probar la nueva naked de Bajaj, analizamos los puntos fuertes de su motor: ¿mejora con respecto al de la Dominar?

Uno de los aspectos más interesantes de la Bajaj Rouser NS400Z está en su apartado mecánico, ya que representa el mayor salto de rendimiento dentro de la familia NS.
Bajo su agresiva estética se encuentra un motor monocilíndrico de 373 cc, con distribución DOHC y cuatro válvulas, inyección electrónica y refrigeración líquida, asociado a una caja de seis marchas con embrague asistido y antirrebote.
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Bajaj Rouser NS400Z: sensaciones y diferencias con la Dominar D400
Con esta configuración, la naked de Bajaj alcanza una potencia de 40 HP a 8.800 rpm y un torque máximo de 35 Nm a 7.000 rpm, cifras que le permiten a la saga NS ingresar por primera vez en el denominado «club de los 40 caballos». En la práctica, esta combinación entre potencia y un chasis que ya demostró ser sólido se traduce en un comportamiento claramente deportivo, con un motor que responde con energía en todo el rango de revoluciones.
Si bien no presenta diferencias mecánicas profundas respecto al propulsor que equipa la Dominar 400 -más allá de elementos como la bujía única o el eje balanceador- la sensación de manejo es distinta. En la NS400Z el motor se percibe más enérgico, con una subida de vueltas rápida y una entrega que transmite un carácter más picante.

Esa personalidad se percibe especialmente en la aceleración. Más allá de la velocidad máxima, que durante la prueba alcanzó 170 km/h de marcador, lo que más impresiona es la manera en que acelera. El empuje se siente contundente a cualquier régimen de giro, con una respuesta inmediata del acelerador que invita a aprovechar todo el potencial del motor.
Las vibraciones, un aspecto habitual en motores monocilíndricos de este tamaño, están bien contenidas gracias a la incorporación de un nuevo eje balanceador. Solo aparecen de manera más perceptible cuando el motor se acerca a la zona más alta del cuentavueltas, algo lógico teniendo en cuenta el carácter del propulsor.
Otro punto destacado es el consumo. Durante la prueba se registró un promedio de algo menos de 4,5 litros cada 100 kilómetros, una cifra muy positiva considerando que el manejo no fue precisamente conservador y que se utilizó con frecuencia el modo de conducción más deportivo. Este registro demuestra que, además de rendimiento, el motor también ofrece una eficiencia interesante, aunque la autonomía final queda condicionada por el tanque de 12 litros, el mismo que utiliza la NS200.
Modos de conducción y electrónica
Una de las grandes novedades que introduce la NS400Z dentro de la familia Rouser es el acelerador electrónico, que permite incorporar cuatro modos de conducción con configuraciones reales de potencia y asistencia electrónica: Road, Sport, Rain y Off-Road.
Cada uno de estos modos modifica la respuesta del acelerador y el comportamiento del sistema ABS. El modo Sport es el que libera todo el potencial del motor, con una respuesta más directa del acelerador y una intervención más tardía del ABS. Es, sin dudas, el modo más divertido para una conducción deportiva, aunque también presenta aperturas y cierres de gas más bruscos, algo que puede resultar menos cómodo en un manejo tranquilo.

El modo Road ofrece un comportamiento más equilibrado, con una entrega de potencia más progresiva y un ABS configurado para condiciones de asfalto seco. Por su balance entre respuesta y suavidad, se posiciona como el modo ideal para el uso diario.
Por su parte, el modo Rain reduce la entrega de potencia para priorizar la seguridad en superficies de baja adherencia, mientras que el ABS se ajusta para minimizar el riesgo de bloqueos en pisos mojados.
Finalmente, el modo Off-Road mantiene una entrega de potencia similar a la del modo Road, pero modifica el funcionamiento del ABS para permitir bloqueos controlados en la rueda trasera, manteniendo la asistencia en la delantera.
A este paquete electrónico se suma también un control de tracción, que puede desconectarse en los modos Sport y Off-Road, permitiendo al piloto tener un mayor control sobre el comportamiento de la moto en situaciones de conducción más exigentes.


