Por el precio de un celular de alta gama: 14 CV, 260 km de autonomía y 114 km/h en una moto eléctrica
Además, la homologación de motos eléctricas exige certificaciones de batería, seguridad eléctrica y emisiones que cada mercado regula distinto.

India vendió 21,7 millones de motos y scooters en el último año fiscal, contra 4,6 millones de autos. Esa escala explica por qué la electrificación de dos ruedas avanza allá a un ritmo que occidente todavía no puede copiar. En ese caldo de cultivo, la startup Avore Electric presentó su primera familia de modelos, la serie EX, con una integrante que condensa números impensados para ese precio: 10,5 kW de potencia, 114 km/h de velocidad final y hasta 260 km de autonomía declarada por un valor equivalente a US$1.800.
Una plataforma pensada desde cero para bajar costos

La Avore EX2S no es una moto naftera reconvertida a eléctrica. La empresa, fundada en 2023 en el estado de Gujarat por Priyank Rakholiya, Mayank Rakholiya y Mihir Tagadiya, invirtió tres años de desarrollo y más de 100 ingenieros para crear una plataforma eléctrica propia. Nueve sistemas se desarrollaron internamente: motor, batería, controlador, software y electrónica de gestión nacen bajo el mismo techo.

Esa integración vertical es la clave del precio agresivo. Al no depender de proveedores externos para los componentes más costosos, Avore ajusta márgenes, acelera mejoras de software y simplifica la cadena logística. La contracara es que arrancar de cero exige capital y paciencia, algo que en el mercado indio se paga con volúmenes altos y costos laborales competitivos.
Potencia de una 125/150 cc, con torque eléctrico
Los 10,5 kW de la EX2S equivalen a unos 14 CV. Para ponerlo en términos de moto térmica, es la potencia típica de una 125 o 150 cc urbana, pero con la entrega de torque instantánea que caracteriza a los motores eléctricos. Eso se traduce en salidas contundentes desde abajo, ideales para el tránsito denso de las ciudades indias.

La velocidad máxima declarada es de 114 km/h, suficiente para circular por autopistas urbanas y rutas de acceso. La autonomía declarada llega a 260 km, aunque es un dato que hay que tomar con pinzas: la marca no especifica el ciclo de medición, por lo que ese número probablemente corresponde a condiciones ideales de ciudad, velocidad constante y sin carga. En uso real, con viento, pendientes o ritmo sostenido de autopista, la cifra bajará.
US$1.800 no es poco en India
El precio de la EX2S, equivalente a unos US$1.800 o 170.000 rupias indias, suena ridículamente bajo en Europa o Latinoamérica. Pero en India no es un valor simbólico: equivale a unos nueve meses de salario promedio de un trabajador de manufactura, que ronda las 18.700 rupias mensuales. Para el público local, es una compra seria, no un gadget.
Aun así, la ecuación es contundente. En occidente, una moto eléctrica con la mitad de esas prestaciones suele costar bastante más. La EX2S plantea una discusión incómoda sobre costos, impuestos y atraso tecnológico. Si una startup india puede ofrecer 14 CV y 260 km de autonomía por US$1.800, ¿por qué una moto eléctrica equivalente en Argentina o Europa cuesta tres o cuatro veces más?
¿Puede llegar a Argentina? Lo que falta
Por ahora no hay ninguna confirmación de que la EX2S se venda en Argentina. El precio de US$1.800 es del mercado indio, sin costos de exportación, flete, seguros, impuestos de importación ni homologación local. En la práctica, ese número se multiplicaría al cruzar aduanas. La diferencia entre el precio FOB en India y el valor en calle en otro país es enorme, y en Argentina los aranceles e impuestos internos para vehículos eléctricos de dos ruedas no están resueltos del todo.
Además, la homologación de motos eléctricas exige certificaciones de batería, seguridad eléctrica y emisiones que cada mercado regula distinto. La EX2S tendría que pasar esos filtros antes de pisar un concesionario argentino. Tampoco hay datos sobre red de servicio, disponibilidad de repuestos ni garantía fuera de India.
La EX2S demuestra que la industria india ya no compite solo por volumen, sino también por tecnología y costos integrados. El piso de la movilidad eléctrica en dos ruedas se está redefiniendo.

