Circulos blancos para evitar accidentes en motos: cómo funcionan y qué beneficios traen
Las marcas pintadas junto a la línea central buscan alejar a las motos del tránsito contrario en curvas de rutas secundarias.

España. El Servei Català de Trànsit comenzó en 2024 a probar círculos blancos pintados sobre el asfalto para reducir accidentes de motos en curvas. La medida apunta a corregir una maniobra de riesgo frecuente: entrar a la curva demasiado cerca de la línea central y quedar expuesto al tránsito que viene de frente.
La señalización ya se usa en algunos tramos españoles y está pensada para motociclistas. Los círculos aparecen junto a la línea divisoria de la calzada, en zonas donde una mala trayectoria puede aumentar el riesgo de invasión del carril contrario.
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Qué indican los círculos blancos para los motociclistas
Los círculos blancos marcan una zona que la moto debe evitar. La referencia busca que el conductor se mantenga más cerca del exterior de su carril y deje mayor margen frente a los vehículos que circulan en sentido contrario.

La lógica es directa. Al ver los círculos antes o durante la curva, el motociclista recibe una advertencia visual sobre un punto que exige más atención. Esa marca también invita a bajar la velocidad y a elegir una trayectoria más conservadora.
El recurso tiene sentido por la propia dinámica de una moto en curva. Cuando aumenta la inclinación, la moto y el cuerpo del conductor pueden acercarse más a la línea central. Si la entrada a la curva es rápida o la trayectoria queda demasiado abierta, se reduce la distancia disponible frente a un vehículo que aparece de frente.
La marca horizontal trabaja en el lugar exacto donde puede producirse el error. En vez de depender solo de señales verticales o recomendaciones generales, ubica la referencia en el asfalto, justo donde el motociclista define la línea de paso.
Austria fue el primer antecedente
La idea no nació en España. Austria utiliza este tipo de señalización desde hace varios años y realizó los primeros ensayos en 2016, dentro de programas destinados a mejorar la seguridad de los usuarios de motos.
Ese antecedente explica el interés de otros países europeos. Según datos difundidos por el KFV, organismo austríaco dedicado a la seguridad vial, los tramos donde se instalaron estos círculos registraron reducciones de accidentes con motos de hasta el 80%.

La cifra es fuerte porque se apoya en una intervención simple. Pintar círculos sobre el asfalto requiere menos infraestructura que otras soluciones y permite actuar sobre un comportamiento puntual: la posición de la moto en curvas con riesgo de invasión del carril contrario.
Por qué España empezó a probar el sistema
España comenzó a evaluar el sistema en un contexto delicado para los motociclistas. En 2025 murieron 304 usuarios de moto en el país, el registro más alto de la última década, según la información disponible en la nota base.
La prueba del Servei Català de Trànsit tomó como referencia el modelo austríaco. El objetivo es medir si los resultados obtenidos en Austria pueden repetirse en rutas españolas, sobre todo en vías secundarias y sectores con curvas cerradas.
Los círculos blancos no resuelven por sí solos la siniestralidad en moto. La velocidad, la experiencia del conductor, el estado del asfalto, las condiciones de la ruta y la presencia de otros vehículos siguen siendo factores decisivos. La medida agrega una referencia más para reducir un error concreto en la entrada y el paso por curva.
Si las pruebas en España confirman beneficios similares a los registrados en Austria, estas marcas podrían extenderse a más curvas consideradas peligrosas. Por ahora, siguen en evaluación. El dato a mirar será si logran modificar la trayectoria de los motociclistas justo donde el margen frente al tránsito contrario se vuelve más chico.
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