Honda patentó un nuevo sistema de ‘embrague simulado’
La marca japonesa trabaja en un nuevo embrague para sus motos eléctricas, entre ellas, la CR-E de Motocross

Honda siempre fue una marca que buscó ser punta de lanza en cuanto a la tecnología aplicada a sus motos. Desde hace algún tiempo, la búsqueda de medios alternativos de movilidad, la llevaron a desarrollar motos eléctricas, y en este campo, es la novedad de esta patente.
La nueva patente de Honda presenta un embrague electrónico con retroalimentación háptica que simula la acción del embrague (lo que simula es el tacto de una mano a la maneta de embrague), una solución diseñada para mejorar el control, la sensación de conducción y el rendimiento de las futuras motos de carreras eléctricas.
Como mencionamos al iniciar esta nota, Honda marca tendencia, y cuando el gigante japonés se lanza a la aventura, suele abrir nuevos caminos que otros se ven obligados a seguir. En el mundo todoterreno, el ejemplo más llamativo es el de las motos de cuatro tiempos. Cuando Honda decidió centrarse por completo en las de cuatro tiempos y descontinuar las legendarias CR de dos tiempos, Kawasaki y Suzuki no tardaron en seguir su ejemplo, retirando sus populares modelos KX y RM.
En esta ocasión, la empresa con sede en Tokio presentó una patente particularmente interesante: un embrague para motores eléctricos. Este estudio se desarrolló a partir de la CR-E, el prototipo de motocross eléctrico, pero eso no es todo, sino que es sólo el principio.
No te pierdas nada del mercado de las motos → Seguinos en Google!
Esta patente de Honda, no es sólo una pieza, es un concepto nuevo
A primera vista, todo está ahí: la palanca en el manillar izquierdo es claramente visible. La diferencia radica en que no existe una conexión mecánica real. Todo se gestiona electrónicamente mediante la respuesta del motor, marcando una diferencia con los embragues tradicionales, que para que accionen, el usuario debe tocar la palanca.

Según la patente, la palanca del embrague influiría directamente en la entrega de potencia. Al accionarla hasta la mitad, la potencia del motor se reduciría en un 50%; al accionarla por completo, se anularía por completo, independientemente de la posición del acelerador. Este comportamiento reproduce, en líneas generales, el de una motocicleta tradicional, pero sin caja de cambios ni componentes mecánicos específicos. Esta es otra novedad importante.
Sin embargo, el aspecto más interesante reside en el arranque y la gestión de la tracción. Honda incluyó una función capaz de simular el clásico «accionamiento del embrague»: acelerador a fondo, palanca accionada y liberación repentina, lo que resulta en un aumento inmediato del par motor. Esta solución está diseñada principalmente para motocross y competición, donde el control de la respuesta del motor es crucial.
Agrega elementos para recrear sensaciones
Hasta acá, esta todo eso está bastante claro, pero hay algo más interesante en este proyecto, que recordemos, la patente no es una pieza, sino un concepto. La patente describe tres actuadores hápticos (13b, 13d y 13f): dos en los extremos del manillar y uno cerca de la palanca del embrague, diseñados para generar vibraciones y retroalimentación táctil. El objetivo es simular las sensaciones de un motor de combustión: vibraciones al aumentar las revoluciones e incluso el punto de acoplamiento del embrague. A veces es increíble cómo avanza la tecnología para recrear con software los mecanismos clásicos.

Por ahora, solo es una patente, pero el mensaje de Honda es claro: el futuro de las motos eléctricas podría no pasar únicamente en el silencio y la simplicidad, sino también en sensaciones cada vez más similares a las de las motos tradicionales. El objetivo no es sólo trasladar sensaciones de un tipo de moto a otra, sino también, vender más y que el usuario que las compre, se sienta cómodo en las motos eléctricas.


