Bezzecchi destroza Phillip Island: Aprilia mete 4 motos entre las 5 primeras y Márquez salva el honor a una décima


Marco Bezzecchi terminó en la escapatoria, volvió a pista y firmó la vuelta más rápida de la sesión en Phillip Island. Lo que vino después fue todavía más contundente: cuatro prototipos RS-GP de Aprilia coparon los cinco mejores registros en condiciones de piso seco, una postal impensada en un trazado donde Ducati construyó su dominio.
Del encontronazo al mejor tiempo
La sesión tuvo un sobresalto cuando Bezzecchi y Álex Márquez se tocaron y terminaron en la escapatoria. El italiano de Aprilia no quedó afectado: volvió a boxes, salió a pista y encadenó sectores cada vez más firmes en las curvas enlazadas de izquierda. Cerró con el mejor registro del día, por delante de las otras tres RS-GP que completaron el top 5.

Phillip Island no perdona los excesos de potencia mal gestionados. Son 4,45 kilómetros con 12 curvas muy rápidas, viento frío y un asfalto que castiga el flanco izquierdo del neumático trasero en cada apoyo. La mayoría de las curvas son de izquierda, así que la goma sufre de manera asimétrica y la puesta a punto tiene que priorizar el equilibrio en los apoyos largos. En seco, la pista exige llevar la moto fina, con la electrónica al límite y una trazada limpia. Bezzecchi lo resolvió con una confianza que venía insinuando desde las primeras sesiones del fin de semana.
La RS-GP que cambió el mapa

La Aprilia RS-GP monta un motor V4 de 1000 cc que en su última evolución incorpora aerodinámica más agresiva y una electrónica que le permite explotar las curvas rápidas sin castigar de más la goma. El ride height device, el sistema que baja la moto para mejorar la aceleración en salida de curvas, apareció como una herramienta clave en un circuito donde cada décima se gana en los sectores enlazados.
Noale puso en pista cuatro prototipos: dos de fábrica y dos del equipo satélite Trackhouse. Los cuatro terminaron entre los cinco mejores, algo que no sucede todos los días en una sesión dominada por un único fabricante. El piso seco le dio más valor al resultado: Phillip Island suele tener ventanas de clima cambiantes, pero esta vez se pudo girar con gomas slick toda la jornada y las RS-GP respondieron sin depender de condiciones especiales.

La lectura es directa: Aprilia ya no es la alternativa incómoda sino el rival que le discute el dominio a Ducati en su propio terreno. La aceleración y la frenada, que históricamente hicieron fuertes a las Desmosedici en este layout, no alcanzaron para detener la marea de Noale.
Márquez, a una décima del golpe completo
Marc Márquez fue el único no-Aprilia que se metió en la pelea. Con la Ducati, el español dejó una vuelta a 0,1 segundos del mejor registro de Bezzecchi. En MotoGP, una décima por vuelta es una diferencia mínima en términos absolutos pero enorme en la práctica: separa al candidato del perseguidor, al que puede arriesgar del que tiene que cuidar cada sector.
Que Márquez haya sido el único en discutirle la sesión a las RS-GP no alcanza para disimular el golpe. Ducati, referencia histórica en Phillip Island, se quedó sin respuestas ante una Aprilia que mostró velocidad punta en la recta y estabilidad en las curvas enlazadas al mismo tiempo.
Una sesión sin puntos, con mensaje claro
El resultado no reparte unidades: se trata de una práctica, no de la carrera. Pero marca una tendencia que la temporada recibe sin atenuantes. Cuatro Aprilia dentro de los cinco primeros en seco, en un circuito donde el viento y el asfalto castigan las gomas, ubica a la fábrica italiana en un lugar que no ocupaba desde hace años: el de protagonista real de la lucha por el campeonato.
La sesión de Phillip Island dejó los datos sobre la mesa. Bezzecchi salió ileso del incidente con Álex Márquez, registró la vuelta más rápida y encabezó un top 5 con cuatro RS-GP. Márquez quedó a una décima con la Ducati, la única que pudo evitar la fiesta completa de Aprilia en Australia.

