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De las inferiores al MotoGP debuta Izan Guevara con Yamaha en 2027

De las inferiores al MotoGP debuta Izan Guevara con Yamaha en 2027

El español Izan Guevara, campeón del mundo de Moto3 en 2022, tendrá su chance en MotoGP en 2027. El equipo Prima Pramac Yamaha lo confirmó como piloto oficial para esa temporada, después de cuatro años de transición en Moto2 que no fueron nada fáciles. La noticia sacudió al ambiente: Yamaha apuesta por un pibe que mostró talento crudo en las formativas y ahora llega en un momento bisagra para la categoría.

Del título mundial al momento más esperado

Izan Guevara nació en Palma de Mallorca en 2004. En 2022, con 18 años, se consagró campeón del mundo de Moto3 con el equipo GasGas Aspar. Esa temporada fue dominante: ganó cuatro carreras y sumó diez podios. Ese rendimiento lo puso en el radar de todos los equipos grandes, y el salto a Moto2 llegó en 2023. Pero la historia no fue tan lineal como se esperaba.

En Moto2, Guevara no logró consolidarse. Las lesiones lo complicaron en más de una ocasión y los resultados quedaron lejos de lo que había generado su paso por la categoría chica. Mientras tanto, otros nombres de su generación empezaban a sonar fuerte en MotoGP. El riesgo de quedar en el olvido era real. Por eso, la confirmación de Yamaha tiene un valor especial: es el premio a la paciencia y a la fe en su velocidad.

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Yamaha arma un equipo satélite de lujo

La decisión de Prima Pramac Yamaha de fichar a Guevara no es casualidad. El equipo italiano dejó de ser el satélite de Ducati en 2025 para convertirse en el brazo deportivo de Yamaha, y la marca de los tres diapasones lo quiere como vidriera para sus futuros pilotos. Con la llegada de Toprak Razgatlıoglu, múltiple campeón de Superbike que ya debutó en MotoGP en 2026, Yamaha arma una dupla que mezcla experiencia, agresividad y hambre de gloria.

Guevara será el tercer rookie confirmado para la grilla 2027, lo que confirma que hay una camada nueva empujando fuerte. En un equipo satélite, el español tendrá una moto oficial Yamaha, pero con estructura propia. Eso significa que va a poder desarrollarse sin la presión inmediata de los resultados que suele tener un piloto de fábrica, aunque con la obligación de demostrar que el proyecto vale la pena.

La nueva era de 850cc: el momento justo

El 2027 no será una temporada más para MotoGP. Las reglas cambian de raíz: los motores pasan de 1000cc a 850cc, los neumáticos Pirelli reemplazan a Michelin, la aerodinámica se reduce y los dispositivos de altura, conocidos como holeshot, quedan prohibidos. Es un reset técnico que nivela el terreno y le da ventaja a los pilotos jóvenes que no crecieron con las motos actuales.

Para Guevara, llegar justo en esa transición es una oportunidad enorme. Los veteranos tienen que desaprender hábitos de pilotaje con las motos viejas, mientras que los rookies llegan sin vicios. Las 850cc buscarán motos más livianas y menos veloces en la punta, con carreras más peleadas y mayor importancia de la conducción. En ese contexto, un piloto con la sensibilidad de Guevara puede sacar ventaja.

Qué esperar del debut en Valencia

El primer contacto de Guevara con la Yamaha de nueva generación será en el test de Valencia, apenas termine la temporada 2026. El circuito Ricardo Tormo es la sede habitual de la primera prueba de pretemporada, y allí el español va a subirse por primera vez a la moto de MotoGP. Para cualquier piloto, ese momento es el cierre de un sueño y el comienzo de otro.

Las palabras de Guevara en el anuncio oficial lo dicen todo: «Esto es un sueño hecho realidad para mí». Agradeció a Yamaha, a sus padres, a su equipo y a su fisioterapeuta, una lista que resume todo lo que tuvo que remar para llegar. No es solamente un pibe con una moto rápida; es un proyecto de piloto que viene de una historia de superación.

La camada 2027 y el futuro de MotoGP

Guevara no estará solo en esta aventura. Es el tercer rookie confirmado para 2027, una señal de que la grilla se está renovando. La combinación de pilotos jóvenes con reglas nuevas puede cambiar la jerarquía que se armó en los últimos años, con dominio de unas pocas marcas y nombres de siempre. Si la reducción de cilindrada y la caída de la aerodinámica funcionan como esperan los organizadores, MotoGP va a ser más parejo y más impredecible.

Para Yamaha, la apuesta es doble: por un lado, el proyecto Pramac con Toprak y Guevara; por el otro, el desarrollo de una moto completamente nueva en 850cc. Si la dupla funciona, la marca japonesa recupera protagonismo. Si no, el riesgo de quedar relegada otra vez es alto. Pero la actitud de Yamaha es clara: prefiere apostar a la juventud que quedarse mirando.

La carrera de Izan Guevara es un recordatorio de que los caminos al MotoGP no siempre son lineales. El pibe que brilló en Moto3, que tropezó en Moto2 y que algunos ya habían descartado, ahora tendrá la moto, el equipo y el momento ideal para demostrar que las promesas, a veces, se cumplen.