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Sustitución de retenes de horquilla

Los retenes de la horquilla acumulan un desgaste, como consecuencia de esto el aceite tiene puntos de fuga. Llegado el momento hay que cambiarlos y para ello no hay que ser un experto mecánico. Basta con tener nociones, ser habilidoso y contar con las herramientas específicas.

Una de las tareas de mantenimiento más habituales en las motos es cambiar los retenes. A esta operación que hace temblar a muchos con tan solo nombrarla no hay que tenerle tanto miedo. En este informe les contamos cómo hacerlo y les mostramos genéricamente los pasos que hay que seguir. Es importante señalar que se pueden llegar a encontrar diferencias según el tipo de horquilla. Obviamente, no todas las horquillas son iguales, pero tienen en común un factor: los retenes. Estos elementos que evitan que salga el aceite de su interior no son eternos y se deterioran por varias causas. Se pueden estropear por “picaduras” o “arañazos” en las barras que acaban por cortar los labios del retén o porque el desgaste de los casquillos que guían las barras dentro de las botellas hace que trabajen desalineadas. También puede suceder que después de cambiar la rueda no quede bien montado el eje y como consecuencia las puntas de la horquilla trabajen forzadas y estén desalineadas. Por último, las gomas de los retenes envejecen y pierden elasticidad.

Para evitar confusiones recomendamos hacer la operación de desmontaje y montaje en el mismo día y tomar nota del orden de las piezas y arandelas que se desmontan (o mejor sacar fotos para no olvidarse de nada). Hay que tener comprado previamente el recambio de retenes (y casquillos si toca), el tipo de aceite y la cantidad que habrá que reponer.

No hay que olvidarse de tener los datos de los pares de apriete que recomienda el fabricante de los tornillos que vamos a desmontar. Es muy importante aplicarlos, ya que de ellos depende el buen funcionamiento de la horquilla (a veces un exceso de apriete sobre las botellas puede causar problemas en el deslizamiento interno). Ser metódicos, limpios y ordenados.

PASO A PASO

  1. Importante: el recambio

Recomendamos encarecidamente no iniciar la operación si no contamos con los retenes nuevos. Los originales son la opción más segura, pero también la más cara. Hay “kits”, como el que mostramos, de marcas alternativas pero de calidad y que cuestan menos. Igual, siempre hay que tener en cuenta que lo barato sale caro.

  1. Horquilla fuera

Ya tenemos en la mano, desmontada, una de las patas de la horquilla. Un minucioso examen de la superficie de su barra, con la vista y las yemas de los dedos, delatará si hay picaduras o arañazos que hayan podido cortar el retén.

  1. Aflojar tapón

Abrir la horquilla por su parte superior. Podés hacerlo con las barras aún amarradas a las tijas (aflojar antes los tornillos de la brida que la sujetan más próximos al tapón) o fuera de la moto y sujetas a una morsa y bien protegida con un cartón u otro material que evite arañarlas.

  1. Tapón y conjunto

En nuestro caso, el tapón de la horquilla incorpora un perno que sirve para dar más precarga al resorte. El perno está apoyado en una serie de piezas (un casquillo y una arandela). A la hora del montaje hay que respetar su posición. Insistimos en hacer anotaciones o tomar fotos al desmontar para luego poder volver a armar como corresponde.

  1. Resorte afuera

Una vez que hemos vaciado el aceite (volcando la horquilla sobre un recipiente) hay que sacar el resorte. Esta horquilla es de dureza variable (más próximas sus expiras del resorte en la parte inferior) y, por eso, al montarlos se debe respetar su posición original.

  1. Tornillo botella

Su misión es la de fijar el hidráulico a la botella. Si no lo desmontamos, no podremos separar las barras de las botellas. Suele ir muy apretado y en ocasiones gira “loco” con el tubo del hidráulico al que va agarrado por dentro y, por eso, cuesta mucho sacarlo.

  1. Bloqueando hidráulico

Si sucede lo que contamos en el paso anterior, hay que introducir el mango de alguna herramienta de jardín o similar y apretar para bloquear el hidráulico al mismo tiempo que se afloja el tornillo “maldito”. Un golpe seco sobre la llave surtirá buen resultado.

  1. Sin circlip

La arandela de “frenillo” es lo primero que nos solemos encontrar tras levantar el “guardapolvo”, que se saca haciendo palanca suave con un destornillador plano pequeño. Su misión es impedir que el retén, que va debajo, se pueda mover hacia afuera de su alojamiento. Se retira con un alicate de puntas específico o un destornillador.

  1. Pistola de calor

Es necesario aplicar calor para calentar la zona donde se alojan los retenes en la botella de la horquilla y sus casquillos. De esta forma, como el aluminio dilata bastante y el calor no dilata la goma, estos saldrán mejor. Un secador de pelo potente puede servir si no tenés pistola térmica.

  1. Fuerte tirón

Ahora ya se puede separar la barra de la botella para desmontar el retén de esta última con un fuerte tirón axial. Una vez que todo está afuera, insistimos, es vital apuntar el orden en que van las piezas y las arandelas. Sacar una foto con la camarita del celular es lo más seguro y práctico.

  1. Iniciamos el montaje

Nuevamente aplicamos calor para que se dilate el alojamiento del retén y casquillo de fricción. Éste debe entrar primero, si la horquilla ya está vieja lo mejor es poner uno nuevo. Que los retenes duren poco es síntoma de que el casquillo está gastado, así que ya metidos en faena mejor cambiarlo todo.

  1. Útil específico

Es una herramienta especial para este cometido. Está formada por dos mitades simétricas que se colocan en el casquillo, como se ve en la foto. Hay que cerrar el útil y deslizarlo por la barra para empujar los retenes hasta su alojamiento.

  1. Movimiento axial

Haciendo subir y bajar enérgicamente el peso del útil se consigue llevar el casquillo al interior de su alojamiento en la botella. Hay que asegurarse de que quede perfectamente encajado. A continuación ya se puede poner el tornillo de fijación mostrado en el paso número cinco.

  1. Repetimos con retén

Hacer lo mismo que en el paso doce, pero ahora con el retén. Este elemento debe haber sido untado con un poco de grasa antes para que se pueda deslizar mejor. Una vez en su sitio, colocar las arandelas, “circlip”, poner la cantidad y tipo de aceite que corresponda y cerrar el tapón. Repetir la misma operación en la otra barra. Montarlas en las tijas con su par de apriete y a la misma altura que tenían (mirar las marcas de las botellas).

 

 

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