Suzuki V-Strom 1000 XT

MARCA: Suzuki

MODELO: V-Strom 1000 XT

Tras un periodo de ausencia, la “mil” volvió al mercado internacional en 2015 con una renovación total y el año pasado recibió una serie de mejoras y actualizaciones que la mantienen al corriente, pero sin descuidar su esencia. Las modificaciones más importantes y que podemos advertir a golpe de vista se hallan en el sector delantero, con un “pico de pato” ahora más afilado y un parabrisas de mayores dimensiones que, según declara la marca, supera en 49 mm a su antecesora en su posición más elevada. Mantiene la doble regulación, siendo en altura en tres posiciones mediante una herramienta y otra manual del tipo basculante. La protección ofrecida es destacable, permitiendo velocidades crucero realmente elevadas.

El apartado lumínico se mantiene inalterado con un eficiente faro halógeno superpuesto y un piloto trasero led. Es justamente en equipamiento donde ajusta el presupuesto esta Suzuki para ser atractivamente competitiva con respecto a la competencia: no incluye caballete central ni un faro delantero full led, tampoco cuenta con control crucero, calientapuños ni otros clichés electrónicos que algunos usuarios valorarían.

Más allá de lo criticable de algunos faltantes, la V-Strom pretende ocupar el garaje de aquellos que gustan de las travesías y la aventura en su estado más tradicional. Por eso, las modificaciones recibidas son austeras, pero muy lógicas y redondean un producto sin mayores fisuras que nos sorprendió por la polivalencia ofrecida. Al ser un conjunto orientado al asfalto, ahora la V-Strom en esta versión XT equipa llantas de rayos con neumáticos sin cámara que junto a unas completas suspensiones de largo recorrido le permiten realizar incursiones off-road con total solvencia. Solamente echaremos de menos la posibilidad de desconectar el ABS. En esta versión también se incluyeron la quilla plástica inferior para la protección de bajos y los cubremanos.

A favor

Equilibrio parte ciclo

Entrega de par en bajos y medios

Frenos y electrónica asociada

En contra

Sin control crucero

Sin caballete central

ABS no desconectable

CALIFICACIÓN
1
  • Seguridad
  • Vida a Bordo
  • Performance
  • Manejo
  • Performance
TOTAL

MARCA: Suzuki

MODELO: V-Strom 1000 XT

Repasemos ahora las mejoras introducidas en el apartado electrónico. Al control de tracción regulable en dos niveles y desconectable que ya equipaba el modelo anterior, se incorpora la plataforma inercial (IMU) que trabaja en combinación con el ABS Bosch y que permite frenar con la moto inclinada de manera segura. Además, la frenada ahora es combinada y de reparto inteligente entre ambos ejes. Personalmente, no me siento seguro con los sistemas de frenada combinada, prefiriendo que sea el piloto el que decida con que rueda frenar en cada momento. Sin embargo, en este caso y con esta dotación de electrónica destinada a la seguridad, la Suzuki hace todo bien… incluso mejor que el piloto. En el paquete de electrónica introducida en 2017 se destaca también el “Easy Start System” que enciende la moto con apenas pulsar el botón de arranque y el “Low RPM Assist” que sube en 500 rpm las vueltas del motor al engranar las velocidades para facilitar las salidas desde parado y las maniobras a baja velocidad.

En cuanto a tamaño y mullido, el asiento de una pieza de niveles diferenciados cumple con lo esperado para una montura en la cual podremos pasar jornadas de largas horas sin acusar cansancio. La plaza del pasajero es muy importante en una maxitrail, ya que muchos usuarios planean sus viajes de a dos. Acá también cumple la V-Strom, ya que ofrece un espacio suficiente para viajar cómodo, unos pedalines revestidos en goma que no flexionan incómodamente las piernas y unos asideros robustos y generosos que se integran a una parrilla trasera de aluminio.

El tanque asegura un acople acertado de nuestras piernas y un correcto dominio del conjunto al momento de conducir de pie por caminos off-road. Podemos destacar también la desviación eólica ofrecida por las tapas laterales integradas al tanque que consiguen la continuidad de diseño en el sector delantero de la moto. Si bien atentaría contra la agilidad general, quizá unos 3 o 4 litros de capacidad extra de combustible no le hubiesen venido nada mal, ya que los 20 ofrecidos le confieren una autonomía promedio.

De diseño demodé para los millennials, pero completo y fácil de leer en cualquier situación es el cuadro de instrumentos mixto que personalmente me parece muy a tono. Un generoso tacómetro analógico que aún a los testigos luminosos es flanqueado a su derecha por un display que ofrece la siguiente data: velocidad, marcha engranada, nivel de temperatura de refrigerante, nivel de combustible, nivel de control de tracción, hora, temperatura exterior, odómetro total con dos trips, consumo instantáneo y promedio, rango y voltímetro. La gran mayoría de la información se visualiza todo el tiempo y solo la menos relevantes debemos buscarla, muy fácilmente, mediante un pulsador doble ubicado en la piña izquierda.

Por debajo del cuadro y en ubicación central disponemos de una toma de 12v para la carga de los dispositivos de navegación o el celular. Excelente tacto, distribución y funcionamiento para los comandos en las piñas. Las palancas de freno y embrague son regulables en distancia en cinco posiciones. Casi de auto son por tamaño y visión ofrecida los cuadrados espejos, de lo mejor.

VIDA A BORDO
1
  • Posicion de manejo
  • Asientos delanteros
  • Asientos traseros
  • Espacio interior
  • Capacidad de baúl