Fecha: 10.02.23
Royal Enfield Scram 411 Test Ride
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Características
La Scram 411, como todos bien sabemos, deriva directamente de la Himalayan BS6. Personalmente me resulta increíble que, con tan poco, Royal haya podido ser capaz de crear una moto nueva y que no se queda solo en una cuestión estética. Ya que hablamos de estética, está clara la intención de Royal de acercar al público joven con esta Scram 411, como así también con la Hunter en su categoría de 350 cc.
Una cosa que me pasó y que pude comprobar que le sucede a muchos usuarios también, es como gusta de inmediato su diseño. Lo más sorprendente de esto, es que sucede en una moto que se basa en la Himalayan, un modelo que por sus línea clásica y espartana cosecha tantos defensores como detractores. De hecho, con la Hima me pasó que necesité de un tiempo largo para entender su exótica belleza, cosa que con la Scram 411 no. Me gustó ni bien la conocí.
Si la analizamos, no son muchos los cambios respecto a su hermana aventurera, pero sí que son certeros, todos ellos enfocados a darle un uso urbano mejorado a la moto, sin alejarse demasiado del ADN original del modelo y buscando ese atractivo para el público joven que mencionaba.
Repasemos rápidamente: nuevos y variados colores, eliminación de todo el “fierrerío” correspondientes a defensas y parrilla trasera, nuevo frente sin parabrisas, nuevo asiento, nuevo instrumental y lo más importante y que incide directamente en el comportamiento de la moto, una llanta delantera de 19” en esta Scram 411, reemplazando la 21” de la Himalayan.
A favor
Estética apuntada al público joven
Comportamiento dinámico con el nuevo rodado delantero
En contra
Sin toma de carga USB/12V
Sin desconexión de ABS trasero
No me quiero adelantar y aunque en menor medida que el cambio de rodado delantero, muchas de las modificaciones introducidas en la Scram 411 repercuten de alguna manera en el funcionamiento de la moto, brindándole un carácter distinto al de la “Hima”, donde la baja de peso es una gran protagonista.
Lumínicamente mantiene la tecnología halógena para el faro delantero e intermitentes y la led para el faro posterior que, al no poseer la parrilla trasera sobre él pareciera verse de mejor manera. El nuevo frente ahora es solidario a la dirección, cosa que en los papeles debería cargar el tren delantero pero que en la práctica no se siente para nada.
En cuanto a lo estético no hay mucho más que decir, sí podemos mencionar la eliminación del segundo guardabarros delantero elevado y las nuevas pseudas tapas laterales que le imprimen identidad a la Scram 411. Después no mucho más. Quizás y en tren de pedir, me hubiese gustado que Royal se la jugara un poco con el escape, con un nuevo diseño, no sé. Evidentemente primaron los costos y es lógico también.
En cuanto a la ergonomía, solo ha cambiado el asiento y apenas su altura (795 mm, 5 menos que la Hima), manteniendo el mismo triangulo ergonómico de la Hima, con la misma posición de pedalines y altura de manillar. Debo reconocer que temí que, en el afán de darle otra estética al modelo con el cambio de asiento, Royal cayera en el error de restar comodidad a piloto y pasajero. Nada más lejos de eso.
El nuevo asiento de una pieza en un 10 literal. Súper cómodo para ambos ocupantes, al tiempo que le permite al piloto cierto movimiento longitudinal, cosa que en la Himalayan no sucede ya que vamos un poco más “encajados”. Pulgar para arriba en cuanto a comodidad para esta nueva Scram 411.
Una vez sentados notamos de inmediato el cambio de instrumental, heredado de la plataforma 350 y en donde en una única esfera reúne toda la info. La verdad es que se trata de un instrumento que denota una calidad muy superior y que solo pierde el tacómetro y la brújula respecto a la info ofrecida por la Himalayan.
Es quizás la pérdida del Tripper (el navegador curva a curva) lo que más extrañaremos y que sin duda sería muy útil para llegar fácilmente a esos lugares de la ciudad que no conocemos su camino. Igual que en la Himalayan y que no se entiende su falta dada su facilidad para incorporarla, es una toma USB para cargar el celu.
Los comandos en las piñas son los mismos ya conocidos, con interruptor de balizas, pero que ahora con el cambio de instrumental incorpora el pulsador en la piña derecha para el cambio entre funciones (solo trips, en este caso). Bien ahí. Los espejos no han cambiado, siendo los mismos clásicos redondos, de fácil regulación y muy buena visión.
Ficha técnica
Tipo | Monocilíndrico, 4T |
Distribución | SOHC, 2 válvulas |
Alimentación | Inyección electrónica |
Refrigeración | Aire con radiador de aceite |
Diámetro x carrera | 78 mm x 86 mm |
Cilindrada | 411 cc |
Potencia declarada | 24,5 CV a 6.500 rpm |
Torque declarado | 32 Nm a 4.000 rpm |
Rel. de compresión | 9,5:1 |
Arranque | Eléctrico |
Caja | 5 velocidades |
Embrague | Multidisco en baño de aceite |
Transmisión Final | Cadena |
Configuración | Doble cuna de acero |
Delantera | Horquilla telescópica |
Recorrido | 190 mm |
Trasera | Monoshock |
Recorrido | 180 mm |
Delantero | Disco de 300 mm, pinza 2 pistones. ABS |
Trasero | Disco de 240 mm, pistón simple. ABS |
Delantero | 100/90-19 |
Trasero | 120/90-17 |
Largo / ancho / alto | 2.160 / 840 / 1.165 mm |
Distancia entre ejes | 1.455 mm |
Altura del asiento | 795 mm |
Distancia del suelo | 200 mm |
Dep. de combustible | 15 L |
Peso | 185 kg en seco |
Velocidad máxima | 135 km/h |
Velocidad máxima
Por lo menos respecto a la última Himalayan BS6 que pudimos probar, esta Scram 411 no presenta cambios significativos en cuanto a velocidad máxima. En tal sentido pudimos relevar una máxima apenas superior a los 135 km/h de marcador.
Teniendo en cuenta el enfoque urbano de esta Scram 411, la velocidad queda en un segundo plano dejando al torque a bajas rpm como lo realmente importante y que podremos palpar a diario en el manejo en la ciudad.
Motor
Llegamos al motor, y es un buen momento para aclarar algunas cuestiones y recordar otras características. La Scram 411 conserva casi sin cambios el mismo y conocido monocilíndrico de carrera larga de 411 cc, de 2 válvulas accionadas por un solo árbol de levas a la cabeza, inyección electrónica y refrigeración por aire con la asistencia de un radiador de aceite, siempre asociado a una caja de 5 marchas.
Para no hablar pavadas, recurrimos a los que saben para así corroborar lo que nuestras sensaciones nos indicaban. Aprovechando que nuestra Scram 411 ya estaba en kilometraje para su service, nos acercamos al concesionario oficial de Puerto Madero para realizarle dicho servicio y de paso chusmear como lo hacían y sacarnos algunas dudas.
Mientras le realizaban el service correspondiente, nos informaron que la Scram 411 solo incorpora un nuevo cuerpo de mariposa de inyección, distinto al de la Himalayan. Este nuevo componente no modifica en nada las cifras erogadas por el motor, manteniendo los declarados 24,5 CV a 6.500 rpm de potencia y el generoso y temprano par motor de 32 Nm a solo 4.000 rpm. Donde sí se nota una ligera y sutil diferencia es en el tacto del acelerador, siendo la Scram más dulce (más prolija podríamos decir) a la hora de abrir y cerrar gas.
La Scram 411 lógicamente monta la última versión del bloque 411, el cual se ajusta a la norma BS6 y mejora algunos temitas presentes en la BS4. Las vibraciones están, sería tonto ocultarlo, pero no me parecen graves teniendo en cuenta que se trata de un mono de alta capacidad. De hecho, la eliminación de toda la parafernalia delantera de la Himalayan, hace que en la Scram 411 resuenen menos dichas vibraciones, provocando un confort de marcha que pareciera superior.
Esta moto se maneja con el buen uso del torque, siendo innecesario estirar las marchas y llegar al régimen alto donde están las vibraciones. Las relaciones de caja también ayudan, y es posible “tercerear” una esquina sin que se cale el motor.
Desconozco si debido al nuevo cuerpo de mariposa o si por los kilos adelgazados (o la suma de ambos factores), pero la Scram 411 nos arrojó un consumo urbano de 3,6 litros necesarios para recorrer el centenar de kilómetros, un poco mejor que los 3,8 que nos dio la Himalayan, que también debemos mencionar era un registro de tramos mixtos. Al mantener el mismo tanque de 15 lts, la autonomía teórica es de 400 kms.
Haciendo foco en donde si están los cambios, debemos mencionar que en esta Scram 411 la rueda delantera “achica” su rodado hasta las 19”. Este cambio de rodado sumado a los 14 kilos de peso que pierde respecto a su hermana aventurera (185 kg en seco según Royal), dotan a la Scram de una agilidad superior que es muy notoria en los cambios de dirección, ganando también en precisión para la maniobra.
Es un gran acierto esta llanta de 19”, y que termina por imprimirle ese enfoque urbano que la marca buscaba para este modelo, más allá de lo estético. Una aclaración importante es que, para perder esos 14 kilos de peso respecto a la Himalayan, la Scram 411 pierde el caballete central. El fin justifica los medios, dirán algunos.
Lo bueno también es que quien decida embarrarse un rato el finde, cuenta con una moto que casi no perdió recorridos de suspensión, solo 10 mm menos adelante con 190 mm y los mismos 180 mm detrás, sobre un conjunto que es más ligero tanto en los papeles como en la práctica. Tanto para esas esporádicas practicas off-road como para el uso citadino, los neumáticos marca CEAT (los mismos que la Hima) no presentaron problemas ni mayores críticas que mencionar.
Tanto chasis de acero, como basculante no presentan cambios, como así tampoco la horquilla convencional de 41 mm de barras (salvo la mencionada reducción del recorrido) y el monoshock asistido por bieletas y regulable en precarga.
La picardía es que sí perdió la desconexión del ABS trasero que incorporó la Himalayan BS6, algo fundamental para esas escapadas a lo marrón, y sí, lo podrían haber mantenido, pero evidentemente el tratamiento de Royal Enfield para esta Scram 411 es 100% urbano.
Salvo la mencionada desconexión del ABS, el sistema de frenos no recibió ningún cambio con el mismo disco delantero de 300 mm con pinza de 2 pistones y el de 240 mm con pinza monopistón detrás, siempre vigilado por el ABS Bosch de doble canal.
En síntesis y como dije en un principio, una moto que con muy pocos, pero certeros cambios, modificó su enfoque hacia la ciudad, sin perder su ADN, al tiempo que logra abrir las puertas de la marca a usuarios más jóvenes. Una jugada muy inteligente de Royal Enfield.
Fotos
Comenzó su carrera en el periodismo especializado en 2010, cuando fue invitado por el staff de la LA MOTO a participar con una colaboración especial. A partir de esta colaboración se transformó en el encargado de analizar todas las motos que son evaluadas en el medio.
Actualmente lleva más de 300 motos evaluadas entre las que abundan las de gama media y baja, que representan el grueso del mercado de la motocicleta. También ha participado de lanzamientos y presentaciones internacionales, donde ha podido analizar diferentes productos antes de sus llegadas a los concesionarios.
Análisis de mercado, en base a datos concretos de las distintas Cámaras del sector, son parte de las columnas editorializadas que se publican en este medio.